El pasado llevado a la esencia

Así ocurrió durante la República, cuando la democracia, para amplios sectores de derecha y de izquierda, no tenía más que un valor instrumental: valía en la medida en que servía para adelantar el día de la revolución o de la conquista de todo el poder

Sin embargo, amplias capas de habitantes de este cotarro, sean bisnietos o tataranietos, continúan encontrándose argumentos para vengarse de algo que le pasó a sus abuelos, bisabuelos o tatarabuelos. O de justificar por qué sus abuelos, bisabuelos o tatarabuelos tomaron las decisiones que tomaron. Casi nunca se plantean que los abuelos, bisabuelos y tatarabuelos mintieron. O se autoengañaron. Pero, especialmente, que ellos eran dueños de sus vidas y los presentes, en cambio, parecen no querer ser propietarios de las suyas y alimentarse de una reparación moral imposible. En muchos casos, para rodearse de una dignificación de su propio yo ante lo que puede ser una angustia inventada que oculta la incapacidad para hacer algo diferente. Debe ser parte de la torpeza de la condición humana.

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2 Respuestas a „El pasado llevado a la esencia“

  1. Liki Fumei Dice:

    Nuevamente coincidencia total. Como con los puros y el despertar del día siguiente.Seguro que sí: la condición humana es de una extraordinaria torpeza: sólo es capaz de avanzar dando tumbos.

  2. Gonzalo Martín Dice:

    Encendamos un puro por esa tranquilidad de espíritu.