HAL9000 yace en su tumba

Tuve que repetirle a la señorita sus palabras ante mi duda en la escucha: ¿Hal, como en HAL9000? Añadí el de 2001, añadí mucho más, una odisea del espacio, anticipando ya la incertidumbre de si la interlocutora identificaba a qué Hal me refería. Hal era hal porque el banco tiene un producto que llama Hal Cash. Ni me pregunten, es largo de contar. No, la señorita amabilísima y llena de sonrisas (las sonrisas se oyen) no había visto 2001 y tuvo que sonreír más cuando le hablé de lo que suponía eso para mi en términos de acumulación de años con respecto a quienes en el presente tienen que ocupar los puestos de asistencia telefónica.

Hubo un tiempo en el que prácticamente cualquiera sabía quién era HAL9000. El debate se centraba en cómo el que se había aburrido viendo a Kubrick ocultaba su inmediata reducción de prestigio intelectual de una forma digna, y quienes una y otra vez interpretaban al monolito. Entre los segundos se encontraban los que sabíamos que HAL, ese cuasi ser de supercomputación que se rebela contra sus amos y se convierte en lo que Asimov en sus leyes de la robótica no permitía, era el traslado de las siglas de IBM – International Business Machines, otra que no sabe nadie – a sus antecesores en el abecedario. Un divertimento, diría que grandioso, de ¿Kubrick? ¿Arthur C. Clarke?. Resulta que gracias a la Wikipedia, ignoro si la Enciclopedia Británica lo ratifica, esta versión es más falsa que Judas. Pero qué bien lo pasamos.

Pero el tiempo no sólo borra del imaginario de trascendencia occidental el icono de HAL, borra su significado. En la era anterior a la computación casera, ubicua y universal, el poder de las máquinas controlando nuestras vidas, más los ordenadores, era un miedo típico e interesante de la época. En realidad, no sucedía nada parecido, pero el miedo es libre. ¿O sí sucedía? Las máquinas podían rebelarse y mandar missiles a la URSS, ese otro cadáver. A nadie se le ha ocurrido todavía inventar un FNNFK impronunciable remedo de Google trazando nuestras comunicaciones, perfilando nuestras vidas y controlando nuestras compras, actos, seguridad, bla, bla. Echelon da el mismo miedo, pero es un secreto. Matrix no tiene la fuerza emocional de 2001. No hay Asimovs de las redes, Bruce Sterling es para fans recónditos.

Quizá debieran ser los lectores los que continuaran este artículo. ¿Hay alguien ahí?

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3 Respuestas a „HAL9000 yace en su tumba“

  1. Juanjoc Dice:

    Alguno estamos, aún sonriendo. Pero con poco que añadir.

  2. Ire Dice:

    "Las sonrisas se oyen."(Lo mejor del post, caballero. O será que una pasa por alto lo fundamental y se fija en cosas raras.)

  3. Gonzalo Martín Dice:

    Oh, había alguien…