Días de vino y rosas

Si nunca te toca nada desde que te tocaron unos patines con ruedas rojas en algún momento entre los ocho y los doce años, que digo yo que eran esos años, ahora me toca un librito electrónico. Ganado, presuntamente, en buena lid, pues te llaman crónica a una opinión y te la anexan a un concurso al que no te invitaste a sabiendas. Te llaman de un blog de cinéfilos, te preguntan cuatro cosas y te ponen bonito. Te citan en El País, oh, la, lá. Levantaste el teléfono y había un trabajo ahí, esperando. Nada de todo esto es demasiado importante, pero la vida tiene meses buenos y meses malos donde las acciones se encadenan unas veces en círculo vicioso y en otras virtuoso. Si no hay vino, que sea cerveza indiana.

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2 Respuestas a „Días de vino y rosas“

  1. Sabela Dice:

    Tengo la impresión de que el circulo "virtuoso" es pura consecuencia. Desde este punto de la periferia, algunos ;)lo habíamos comentado. Y brindamos por ello, aunque con Estrella Galicia.

  2. Gonzalo Martín Dice:

    Na, es efímero. Y realmente poco trascendente.