Ciencia Ficción Contemporánea (IV)

“El 4 de agosto de 2006, AOL publicó accidentalmente un archivo de texto en su web que contenía el equivalente a tres meses de búsquedas realizadas por sus 650.000 usuarios”

Año 2019. Un anónimo ha colgado en un foro en la web un archivo con más de cuarenta millones de DNI’s digitales. El hallazgo tarda tres días en detectarse, pero el archivo está replicado en la red: una mafia rusa es la primera y más rápida en crear duplicados de DNI’s y pasaportes españoles. Durante semanas, se venden perfectamente impecables carnés que, en unos casos, se emplean para abrir cuentas corrientes en bancos perfectamente legítimas, en otros sirven para el acceso de emigrantes ilegales como nacionales de la Unión Europea. Con habilidad, otras mafias abren cuentas en los bancos para detectar el resto de cuentas de un individuo, pedir nuevas claves de red, tarjetas de crédito y vaciar las cuentas o, simplemente, disponer vía caja. Disposiciones legales de urgencia se ponen en marcha para, con la simple sospecha de un agente policial, retener a cualquier persona en la frontera. Los bancos pueden negar el acceso al dinero. Los notarios son exhortados para impedir ventas de inmuebles, constituciones de sociedades ante la duda de la identidad. Se pide el cruce con carnés de conducción y seguridad social. Pero el desconcierto es absoluto al descubrirse que, el Gobierno, había cruzado los datos de seguridad social, vehículos, permisos de conducción y de armas en el mismo archivo. Operadores de tarjetas de crédito, gobiernos de medio mundo, resuelven no poder confiar en cualquier identidad española, bloqueando comercio y transacciones monetarias. Los primeros en huir a por nuevos destinos fiscales y de identidad, son los millonarios que ya tenían el dinero en Suiza y Panamá.

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