La muerte de las buenas intenciones

Del humanitarismo como fe y su inutilidad:

El mío intenta ser un libro donde se aborda el tema con un cierto sentido del humor, que no parezca frío. Está vivido desde el terreno y quiere sólo desacralizar el icono inatacable de la bondad moderna”, dice Nerín a El Confidencial. Relata el antropólogo que los cooperantes toman el lugar de los líderes sociales africanos. Son ellos “los que los sustituyen como ‘representantes’ de las sociedades donde trabajan. Pero los cooperantes pertenecen a un universo cultural completamente diferente al de los ‘beneficiarios’. Por eso, al hablar por ellos no hacen sino suplantarlos en nombre de una ‘ciudadanía global’ que no existe más que en sus cabezas”, dice en el libro.

Etiquetas:

Los Comentarios han sido desactivados.