Apuntes para la formación del perfecto objetor fiscal (XXXI)

Hoy mi gestoría ha llevado a cabo mi declaración de la renta. El resultado es que el estado tiene una deuda conmigo de, exactamente, veintidós céntimos de euro. Me preguntan con mucha solicitud si renuncio a la devolución, seguramente por la nimiedad de lo debido. Por supuesto, hago exactamente lo contrario, indico que me sean devueltos les cueste lo que les cueste. Ellos harían lo mismo.

3 Respuestas a „Apuntes para la formación del perfecto objetor fiscal (XXXI)“

  1. sr grillo Dice:

    Por esos míseros ventidós céntimillos deduzco que usted vive la vie en noir. Es decir, que sólo le están devolviendo el 18% de la retención de los intereses bancarios. Si no es así, experimente un poco, hijo. Afiliese a un partido politico; desgrava. Afíliese a un sindicato: desgrava. Inclúyase gastos de defensa jurídica (si es trabajador asalariado): desgrava. Llegue a un acuerdo con algún propietario y deduzcase el alquiler (si es menor de 35 tiene una bonificación del 100×100). Le estoy dando ideas, pero hay más. Rebusque en la deducciones autonómicas…Pero si usted ya es un habitante de la foscor, poco se puede hacer, pues usted ya es un objetor fiscal con todas las de la ley. Está indignado y lo demuestra a las claras. Que hasta Billy Bragg hablaba de poesía con el recaudador de impuestos, mardita sea.

  2. Gonzalo Martín Dice:

    Ah, sin entrar en detalles escabrosos… le diré que, como sabe, para poder deducir hay que haber pagado. En este mundo hay muchas formas de vivir sin que se note. No me encaja nada de eso, pero recuerde la legislación de sociedades, que tiene mucha flexibilidad.

  3. sr grillo Dice:

    ¡Pero es que ya las has pagado, rey! Has subvencionado como un señor pringado a sindicatos, partidos y a las nubes que no huelen a nubes sino a bollito de primavera…
    De todas maneras, yo no estoy hablando de objección. Estoy hablando de rebelión. Al fuego con el fuego.