Apuntes para la formación del perfecto objetor fiscal (xxxiv)

El tono del spot es feliz e insultántemente optimista: con un poco de suerte, ni piensas. La novedad es fantástica, el sabio gobierno de la nación tiene que anunciar por televisión que no hay que hacer cola para cobrar el paro, que tenemos interné (se llama más bonito, como prestación por algo, ese lenguaje). Es higiénico: se evita la humillación de la cola en algo que no se llama ya INEM – bueno, el vulgo lo llamaremos así – y, de paso, nadie tiene mala conciencia al pasar de camino al trabajo. Pero también resulta el síntoma de lo crónico: hacer estable, feliz y como parte de la vida normal el ir a la ventanilla de la dádiva, una institucionalización. Contemporáneamente, tienen una televisión pública que cuesta una barbaridad para anunciar lo mismo sin (más) coste pero se contrata a todas las demás. Otra derivada patética de la inutilidad de la cuestión televisiva. O de la estatal en sí misma. Tomen nota del lenguaje del Servicio Público de Empleo Estatal (¿que te dan un curro?): “Aquí puede solicitar el reconocimiento de su prestación contributiva por desempleo en su modalidad de alta inicial o reanudación que tenía reconocida con anterioridad y no agotada, permitiendo la opción de un nuevo derecho en caso de haber trabajado más de 360 días.

Los Comentarios han sido desactivados.