El periodismo es un ludismo (II)

Es espectacular. Bajo la estruendosa aseveración de que “sin periodistas no hay periodismo” (un gran ejercicio de lógica) y de que “sin periodismo no hay democracia”, los señores periodistas nos ofrecen un intenso decálogo, nada ideológico por supuesto, para justificar su existencia en este mundo. Han acuñado, además, una bella etiqueta para twitter – #periodigno – en el que, haciendo el ruido oportuno, pretenden consolidar su privilegio consustancial a vivir fuera de las reglas que nos afectan a los demás, sin hablar del apropiamiento de la crítica y el derecho a ganarse la vida hablando… de lo que sea. Que es de lo que hablan/escriben. Es más delicioso viniendo de la Asociación de la Prensa de Madrid, que no da sus carnés a menos que se tenga un título universitario en la correspondiente carrera. Periodista como médico, abogado o ingeniero, patentes de corso.

No tiene desperdicio:

1. Porque somos periodistas y nuestro deber es elaborar informaciones veraces, rigurosas, contrastadas y contextualizadas, no simplemente rellenar espacios vacíos en los medios de comunicación.

Ejem, ¿están sugiriendo que no cumplen con su deber? ¿Porque no los dejan? ¿A qué esperan para crear su blog y asombrarnos con su conocimiento riguroso, contrastado y contextualizado de la realidad?

2. Porque no podemos aceptar ruedas de prensa sin preguntas y debemos acabar de una vez por todas con la estrategia de negar explicaciones a los ciudadanos #sinpreguntasnocobertura.

¿Por qué van? ¿Por qué no hacen las preguntas? ¿Se han fijado también en las preguntas que hacen? A ver si va a resultar que lo mismo es que no haya preguntas como que no se pregunte nada que haya que preguntar.

3. Porque no queremos ser meros distribuidores de información elaborada por los poderes políticos, económicos, culturales, deportivos y de cualquier otro sector.

Ah, pues no lo hagan. ¿Les obligan?

4. Porque defendemos un periodismo libre de presiones y servidumbres políticas y económicas que nos devuelva la credibilidad ante la ciudadanía.

Aparte de decir que lo defienden. ¿Lo practican? ¿Obedecen al que les paga? ¿No son ustedes heroicos e insoborbables? ¿Y no es el dueño del diario el que decide  la línea editorial? ¿La credibilidad no será cosa de ellos, al final?. Por cierto, la ausencia de presiones estoy seguro de que se lo cuentan a sus excompañeros en gabinetes de comunicación o que no es algo que se tomen en serio cuando les ofrecen un sueldo estupendo en una constructora para ser director de comunicación y relaciones institucionales. Esto último sí que es estupendo.

5. Porque los periodistas queremos asumir, con todas sus consecuencias, nuestro papel de garantes del derecho constitucional de los ciudadanos a una información veraz.

“Con todas las consecuencias”. “Garantes”. Oiga, no me salve, que ya me salvo yo. Me pregunto si necesito leer su descripción de la realidad para que haya garantías de nada. 

6. Porque demandamos una retribución digna por nuestro trabajo #gratisnotrabajo.

El concepto de digno ya se sabe que depende de la piscina que te guste. Lo malo de este argumento, tras todas las bellas intenciones anteriores, es que nos topamos con “la” cuestión. Vamos, que no quieren estar en el paro, que tienen más derecho que los demás a dejar de estarlo y que, sobre todo, hay que darles salario digno aunque no haya empleo para tanto periodista. Nadie les obligó a serlo. Nadie les impide abrir su propio medio para contar tantas cosas trepidantes que me garantizan nada menos que una constitución pistonuda. Por cierto, si no le pagan, no acepte el curro. Es que no van con pistola, yo creo.

7. Porque no queremos que puestos estructurales de las redacciones sean ocupados por becarios y porque nos oponemos frontalmente a la desaparición de las redacciones de los periodistas experimentados, a los que se reemplaza con contratos de salarios indignos.

¿Se oponen? Gracias por su opinión. ¿Alguien ha caído que quienes pagan la fiesta – anunciantes y los que siguen yendo al kisoco y hasta Orbyt – no parecen notar demasiado la diferencia? Va a ser que los becarios se aguantan con una piscina más pequeña y están dispuestos a seguir con tal de tener experiencia. Pobrecitos, me les niegan el acceso a su puesto de trabajo presuntamente precario.  A lo mejor no tenían otro.

8. Porque queremos que se ponga remedio a la destrucción masiva de puestos de trabajo que están aplicando los editores en los medios de comunicación.

 ¿Y quién le pone remedio? ¿Santa Bárbara? Vamos que van a pagar ustedes de su bolsillo las nóminas, creo. ¿Se juegan su pasta? Qué malos son, ¿eh?: les presionan, les ponen becarios…

9. Porque queremos defendernos del intrusismo en nuestra profesión.

Exacto. Quieren impedir que cualquier persona lo quiera intentar recurriendo a su talento. Se llama impedir la competencia. Que va desde negarle un currito al becario a que haya gente que no se formó en esas excelentes facultades de periodismo que pueda escribir y saber más que usté, caray. Vamos, que si estudiaste biología, ni se te ocurra hablar de ello en público, ¿eh? Que para eso hay blogs.

10. Porque rechazamos que los empresarios de los medios de comunicación antepongan los intereses económicos al derecho de los ciudadanos a estar verazmente informados, obviando los principios éticos y deontológicos de la profesión periodística

Es asombroso y hay que repetirlo: ¿ponen ustedes el dinero? ¿Pagarán lo que falta? ¿No se puede decir que ustedes también tienen intereses económicos cuando reclaman un sueldo digno? ¿En los años de vacas gordas no tenían también intereses económicos? ¿No los tenían ustedes al reclamar subidas de sueldo? ¿De verdad se cree que mi derecho a estar verazmente informado sufre algo porque se me queden en el paro? Mire, que yo veo y leo lo que escriben los mismos que van a firmar esto.

Corolario: es evidente que los diez tremendos puntos no están exentos de ideología, más bien tirando a falangista (eso del salario digno… no tenga usted interés económico hombre… que los principios del movimiento – ¿la constitución? – están por encima de todo). Por lo que se me antoja que todo eso de la información veraz y la salvación de la democracia no parece intelectualmente muy posible…. En fin, que me recuerda al Dr. Johnson y el último refugio de los canallas.

Corolario 2: Tengan ojo, porque eso de periodigno, puede terminar como una ge reverberada como la de un Bono culquiera. José, no el cantante.

2 Respuestas a „El periodismo es un ludismo (II)“

  1. Jose Alcántara Dice:

    Lo gracioso es que de periodigno a perindigno, el superlativo de lo indigno, vaya tan solamente una letra… nimiedades.

  2. En-clave de esperanza | enPalabras Dice:

    […] a muchas personas esta debacle las pillara desprevenidas, pero es hora de sumar  en vez aguantar lamentos desgarrados de quienes en 2010 todavía jugaban a ser dioses. Y es que la realidad parece no ser suficiente […]