Todo por la fabada

VANGUARDIA:la pasión, el ímpetu, la libertad, la ambición, la rebeldía, el caracter, el ingenio, la chispa…

TRADICIÓN:todo, el origen, la vida, el amor, la paciencia, la amistad, la lealtad, la inteligencia…

VANGUARDIA ES CREAR TRADICIÓN

Marcos Morán. Quien trabaja con su padre y se presenta de esta manera: “Tenía que ser Pedro Morán, el más mundano y el más refinado de los hosteleros de la región, quien diese la batalla a la indigestibilidad de un potaje que sus paisanos preparan como en tiempos de Maricastaña”

9 Respuestas a „Todo por la fabada“

  1. Jose Alcántara Dice:

    Disculpa, cuando en el titular desesperado hablaba del post anterior, me refería al otro, al de CocaCola

    sólo por la confusión. La casta de los Morán prometen renovar la fabada. A mí, mientras los callos sigan siendo callos todo me parece bien, jaja.

  2. Gonzalo Martín Dice:

    Bueno, en realidad, dicen que ya la han renovado!

  3. Liki Fumei Dice:

    Puro cuento.

  4. Jose Alcántara Dice:

    Jo, Richi, no sea usted así… que los cuentos, cuentos son, como dice Martín en el post que ya le he enlazado antes (y como no llevo comisión y no quiero redundar, no enlazaré ahora). (Huelga decir que si no le gusta el que el cuento le acabo de contar, aguarde que ya le traigo otro… ese señor necesita vender algo que se pueda hacer en los fogones, con más o menos verdad, valoro la capacidad de inventarse la historieta que apoye los argumentos con los que intenta ganarse la vida…)

  5. Gonzalo Martín Dice:

    Pero si la han renovado hace décadas yo creo: todo reside en desgrasar el cerdo que se emplea en el guiso para que la digestión sea, efectivamente, menos flatulenta. Se hace con el cocido madrileño de toda la vida, con las lentejas, y todo resulta más llevadero e igualmente rico, rico.

    Tienen esa cosa sofisticada de coger las fabes rotas y separarlas, triturarlas y añadirlas para que engorde el caldo.

  6. Liki Fumei Dice:

    Me encanta comer y que me cuenten cuentos gastronómicos bien contados: recientemente tuve una experiencia sublime y fabulosa (de fábula, se entiende en este contexto) en DiverXo. Lo que no me gusta tanto es que me vendan humo de refinería en un saco de arpillera o agua de fregar el suelo en un cesto de mimbre, y me lo cobren como si se tratara de -no una buena fabada que, en efecto, hace mucho tiempo que se desgrasa para acolchar sus efectos, sino de- ancas del (ex)real rano Liebaert (cuando cotizaba en alza, ça va de soi. Si a eso le agregamos unas dosis generosas de comportamiento arzakomafiosoide en los predios a su alcance, le quedan a uno pocas ganas de escuchar cuentos y sentencias tan bien acuñadas como la del vástago más reciente de la saga.

    Una digresión lingüística:

    una haba (o alubia) = una faba
    unas habas (o alubias) = unes fabes
    las habas (o alubias) = les fabes

    A los asturianos nos parece indisoluble la unión de los nombres en nuestra habla con sus artículos (o como se vengan llamando en la actualidad) correspondientes, determinados o no. De ahí que nos resulte cacofónico esa disyuntiva de “las fabes”: nos da la risa, o peor.

    Lo digo por si puede interesar: y, si no interesa, pues a la litter bin

  7. Gonzalo Martín Dice:

    Hombre, si da la risa, bien está. Interesa y mucho. Creo que en una próxima vista a Parrondo podré mostrarme a la altura, y eso vale un puñao. El detalle filológico acrecienta mi patrimonio de conocimientos para presumir ante las amistades, algo que mola un huevo. Estas son cosas que, incluso, en la EGB, que tiene reputación de haber sido mucho mejor que la ESO, se enseñaban. Así que si cultura es lo que queda después de que se olvida todo lo demás, me he quedado en la nada. Sospecho.

    Pero, bueno, yo, más que fabes, estaba pensando en oricios, a los que se les ha ido la temporada, me temo. Animalito que en Madrid se conoce como erizo de mar, incluso como erizo a secas, y que sirven estupendamente en los restaurantes japoneses. Dicen de DiverXo que mezcla la tradición mediterránea con un toque japonés. Yo no lo puedo evitar: me rindo ante esas cosas.

  8. Liki Fumei Dice:

    No conocía al tal Parrondo pero, ¡caramba, qué comentarios tiene!

  9. Gonzalo Martín Dice:

    Es grande. No había visto los comentarios. Nadie habla de la comida (que está, en general, bien tirando a muy bien) y sólo hablan del artículo de El País. El tipo es desmesurado, le encanta colgar fotos con las artistas que visitan el local. En todas se comprueba lo mucho que estrecha los brazos. Le encanta ganar la subasta del campanu y llevarse futbolistas del real madrid.