Intento abortado de destruir el star system

Estaba yo sobrecogido por un comentario de Fabián («“¿Qué tiene de diferente en estos tiempos la producción audiovisual?” (y se aplica a toda la producción cultural) y la respuesta: “estamos enterrando al viejo star system”») cuando un cruce del destino me llevó a ensañarme con Serrat. Un artista que auna una rara combinación de fortunas: la elección de soberbias rimas ajenas, excelentes arreglistas y ser muy echao palante, apreciación que me siento incapaz de justificar por qué, pero yo me entiendo. Por resumirlo, hay una época de cuatro o cinco dianas y nada más, aunque sean benditas dianas. Lo normal, es que sea mucho más que lo que cualquiera puede tener u ofrecer en su vida, así que good for him.

El destino me daba una de sus ego-interpretaciones de letra mema (momento en que seré asesinado por los fans, ese delicioso estado del alma que prefiere ignorar cualquier realidad), pero el cruce que he mencionado encontró esta variación singular de Tu nombre me sabe a hierba que resulta mucho más interesante que la original (hey, últimamente tengo más casos de estos) y seguramente debida a una nueva fortuna en la aparición de arreglistas: hay que estar muy atentos a los primeros segundos porque luego desaparece de la imagen y no regresa en todo el vídeo. En esos segundos, se aparece un plano con el rostro de Tete Montoliú jovencísimo (y cieguísimo, como toda su vida), quien siempre – yo creo – adoró a Serrat y que descansa en paz desde hace años. El piano que mejora el original, sólo puede ser suyo.

El resto del vídeo tiene un encanto visual un tanto alucinógeno y sorprendentemente mágico. Una película que no he identificado aún pero en la que me divierte reconocer sobre la mesa una botella de White Horse, güisqui que estuvo en boga y que pareciera que se lo hubiera tragado la tierra. Si la busco, la encuentro. Pero mejor ignorar: extraído de lo que podría ser esa mezcla de quiero y no puedo del cine español de los setenta resulta hasta sugestiva, sensual y digna de asegurar que se ha encontrado un tesoro olvidado bajo el suelo de una isla de piratas. La magia se interrumpe con un diálogo final femenino en el que un «me duele la cabeza» sólo invita a la carcajada y anticipa que, efectivamente, mejor no saber qué película es.

 

2 Respuestas a „Intento abortado de destruir el star system“

  1. Jose Alcántara Dice:

    Me ha subido el azúcar sólo de escuchar la letra. Creo que tienes mucha razón: lo que mejor se le da (y no es fácil) es saber qué versos de otro cantar, porque sus letras son… planas.

    PD. Del me duele la cabeza no digo nada, que me da la risa xD

  2. aurora alcrudo Dice:

    Pero tiene magia… y emoción en la voz superpuesta en el piano, como nunca después la ha tenido. Porque te quiero..Hay que volver a escuchar.