“Yo sé que habrá una mariposa que se posará en la sombra”

El año 1959 registró un acontecimiento que parecía marcado por la poesía: la Revolución Cubana

El testamento moral de Eloy Gutiérrez Menoyo se abre con la descripción más simple y demoledora que se ha hecho para describir uno más de todos los ocasos del siglo XX. «Un acontecimiento que parecía marcado por la poesía» es el relato de una desgracia que no puede dejar, pese a ello, de ser poética. La crueldad puede ser relatada como épica o como saga: siempre hay que volver a ver El Padrino. Para la visión de cantar de gesta que pudieran llevar a cabo Coppola o Scorsese de un Fidel Castro habrá un hecho que no puede escapar a la mirada de un guión a la medida de la ocasión, algo que pudieran hacer Sorkin si no se deja llevar por la inocencia: uno tras otro los antiguos compañeros de armas que fueron decepcionándose de la vida y obra del Comandante, han muerto sin ver como ni él fallecía ni la isla volvía a ser lo que era. Fidel siempre gana: “I knew you would come, but I also knew that I would catch you”. Queda saber si Huber Matos podrá reír mejor.

No hace tantos días que uno más de los infinitos rumores sobre la muerte de El Caballo poblaron la prensa. Alguien debería compilarlos todos, es uno de esos casos de wishful thinking permanente que dan para un bello ejemplar repleto de ilustraciones. O para una exposición. Como mandan los cánones, el viejo héroe de la poesía revolucionaria aparecería con un ejemplar de prensa posterior a la publicación del rumor para acallar – mejor, para seguir hiriendo – a quienes esperan y esperan que el sueño se cumpla: retirar el tapón de la botella para ya ni se sabe qué. A un fino observador no se le debiera escapar que no aparecía en un vídeo – moviéndose – ni con sonido para comprobar su dicción. Pero a quien ha visto El Padrino no se le puede dejar de mostar una sonrisa malvada: Castro con sombrero de granjero en medio de una huerta que presuntamente cultiva con el aspecto envejecido de Vito Corleone asustando a su nieto entre tomates y naranjas antes de caer para siempre.

“No importa cómo, la suerte llegará: delgada, silenciosa y frágil como una mariposa llena de júbilo, como una señal para este pobre pueblo que merece algo mejor”

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2 Respuestas a „“Yo sé que habrá una mariposa que se posará en la sombra”“

  1. Isabel Dice:

    Usted sí que es poesía!

  2. Gonzalo Martín Dice:

    Usted, que me mira con buenos ojos