Miseria de la propaganda

En uno de los blogs de Jacobin, se comen el coco porque Homeland y otros productos de Hollywood justifican la necesidad de disponer de un sistema de seguridad que, por supuesto, es capaz de excederse y superar las líneas de lo aceptable y el control democrático. Sí, claro. El problema de estas reflexiones es que no impiden el que, en efecto, la causa propagandística no declarada pueda ser incluso cierta y necesaria. Pero de la misma forma, Hollywood produce Modern Family, una trama que representa con total amabilidad, felicidad y cordialidad uno de los mayores horrores conservadores: familias que no son, por definición el concepto de familia que aman. Padres homosexuales, divorciados, hijos con relaciones prematrimoniales y otras conocidas causas de decadencia de la humanidad. Vendríamos a tener que Hollywood puede también poner en tela de juicio a los mismos conservadores encantados de disparar a todos los sospechosos de ser Bin Laden, q.e.p.d: Hollywood, para qué negarlo, de toda la vida fue un nido de maricas y comunistas. Siempre aparece alguien ofendido por los supuestos subyacentes de cada elección comunicativa, en Hollywood y en cualquier lado: seguramente mucho más desde que cualquiera puede tener voz. Si cualquiera puede tener voz, el ánimo censor parece no reducirse sino todo lo contrario: todo el mundo piensa que el espectador es mucho más tonto que uno mismo y no es capaz de darse cuenta de que lo quieren manipular. El analista de cada manipulación es tan listo que él sí. Todo el mundo cree que nadie tiene derecho a ofenderle y todo el mundo cree que tiene todo el derecho a ser el dueño de la regla que mide la ofensa. Por cierto, todos se olvidan de que sin éxito nadie haría caso a estas terribles manipulaciones.

Etiquetas: , , ,

1 Respuesta a „Miseria de la propaganda“

  1. Isabel Dice:

    Ahora que ya he leído el primer enlace sigo pensando que la clave está en la última frase del post: si no hay poder de convocatoria (audiencia, éxito…) todo lo demás es irrelevante. A efectos prácticos, que ya se sabe que es lo que cuenta, efectivamente así es. Pero a la parte posibilista siempre le queda la esperanza.

    Sin embargo un pero en su argumentación porque no hace falta creerse más listo que nadie para analizar un tema. Ni siquiera hay que tener la intención de que alguien lea/escuche. Siempre es bueno sacar las ideas a pasear, aunque el aprendizaje sea en solitario 😉