En Erramundo: Hacking Whisky and Rum (72 horas)
El ron aparece más dorado, pero sólo un poco más. Olor y cata han ganado en redondez. El Brugal ahora recuerda, seguramente por su sequedad extrema, al ron Montero de Granada. El DYC tiene un punti[..] Leer más
En Letras Menudas: Women, Charles Bukowski
“Well, I think it’s a damned shame that a man who writes as well as you do just doesn’t know anything about women.” loc. 146. Kindle Edition “You’re right. Cunts are indestructible.” loc[..] Leer más

Minorías

19 septiembre 2020 por Gonzalo Martín

Dice la noticia que sólo el 0,3% de las búsquedas por internet que se hacen en España se realizan a través de DuckDuckGo. Para quienes no anden duchos en los arcanos de la web, ese sitio con nombre de pato al cuadrado es la alternativa que se ha puesto de moda entre usuarios «conscientes» de la incomodidad y probables riesgos de Google, ese Leviatán. Yo uso DuckDuckGo, por lo que parezco vivir en el 0,3% de la búsqueda. La inquietud es si es el 0,3% de todo. O, como mucho, el 2%, que es el uso que se le da en Estados Unidos. Menos todavía, son las búsquedas, no los usuarios activos, que debemos ser menos en la lógica aparente de las cosas. Leer el resto del artículo »

Antídotos intelectuales contra la mierda de toro (lxxxi)

13 septiembre 2020 por Gonzalo Martín

«…a ninguno de nuestros gobiernos ni a la pléyade de buscadores de rentas se le ocurre una solución descentralizada y mucho más simple y democrática (y que sí se proponen aplicar Francia e Italia): dedicar los fondos a reducir impuestos (sobre todo al empleo, dada su penosa situación)»

De cómo gestionar el maná.

Antídotos intelectuales contra la mierda de toro (lxxx)

12 septiembre 2020 por Gonzalo Martín

¿Qué batallas vas a dar si las principales formas de relación en el mundo moderno, sean de izquierdas o de derechas, están basadas en herramientas sentimentales? Es decir, en las redes sociales, en el emoji.

Edu Galán. Y no tiene desperdicio.

Relato policial de la infamia

9 septiembre 2020 por Gonzalo Martín

«Lastimosamente llega sin signos vitales»

El Coronel de la policía Alexander Amaya. Coronel: llega muerto. Muerto.

Relato forense de la infamia

8 septiembre 2020 por Gonzalo Martín

«Muestran que las víctimas fueron alineadas y colocadas de rodillas, en franca indefensión… Sus miembros superiores en dirección cefálica y sus cabezas en flexión anterior, lo que facilitó acciones de disparo únicas»

Acciones de disparo únicas: se les disparó en la nuca después de arrodillarlos y obligarlos a agachar la cabeza. En Llanoverde, un barrio (no el más próspero) de Cali. Eran cinco pelaos. Niños y adolescentes.

Messi

4 septiembre 2020 por Gonzalo Martín

Lo gracioso es que, en inglés, Messi implica lioso, desordenado, puede que sea aceptable decir follonero. Un diario dice que, después de echar un órdago para irse de su club sin pagar, ha hecho el ridículo. Yo creo que sí. Nadie tiene setecientos millones, parece ser, para resolver sus dudas existenciales. O vete a saber en qué consiste la conspiración. A mi me interesa el individuo por el funcionamiento de las leyendas deportivas. Alguien me dice que, intelectualmente, la cosa no pasa de fútbol y Playstation, pero muchos otros son iguales y no juegan bien al fútbol. Messi juega como los ángeles, yo creo que es lo nunca visto. Pero, si existe dios, se vengó. Valdano decía que no era vergonzoso no ser tan bueno como Maradona, pues raramente se es tan bueno. Puede que con otras palabras. Pero Maradona, drogadicto, ignorante y engañado por sus agentes, daba la vuelta al orden de las cosas: él sí pudo convertir una cosa absurda como el Nápoles en un campeón, o hacer de Argentina campeona del mundo otra vez; incluso convertir un gol ilegal en una obra de arte del deporte y de la sociología. Messi nunca será eso, a pesar de sus ligas y copas de Europa, qué decir de sus inexistentes campeonatos mundiales. Es un jugador maravilla, pero Maradona es Maradona, y hasta tiene una iglesia. Otros han hecho algo parecido después, pero el gol del siglo (veinte, eso sí), es de él.

Frustraciones cinematrográficas (iv)

2 septiembre 2020 por Gonzalo Martín

La casualidad me llevó a encontrar en un canal de cable una reposición de Barry Lyndon. Reposición, caigo en ello según escribo, es un término verdaderamente obsoleto e impropio de una era en la que se decide qué ver y cuándo, por lo que reponer, una fenómeno de recuperación frente a la incapacidad de decidir, no es una categoría. Pero me desvío. Barry Lyndon sigue siendo esa belleza de tratamiento que encontró Kubrick para la luz y el barroco. Como toda revisión de una obra de arte, reencontrarse supone hallar elementos que no sólo no se recuerdan, sino en los que no se reparó durante la experiencia inicial. Es posible que el lector recuerde un momento en el que Lady Lyndon camina por la orilla de un río, sin duda de sus predios, cuando a lo lejos descubre la imagen de su esposo besándose con una criada. Kubrick resuelve el foco de atención con un zoom veloz y gigantesco que resulta grotesco para la narración de la historia: es inevitable percibirlo como un efecto óptico forzado y contemporáneo, y no el efecto de un catalejo que portara Lady Lyndon y que no, no lleva. El descubrimiento dota de un poso acartonado al filme que, súbitamente, nos asoma a una grieta del paso del tiempo.

Antídotos intelectuales contra la mierda de toro (lxxix)

31 agosto 2020 por Gonzalo Martín

«Escribió Brecht que maldita es la tierra que necesita héroes, y a mí me toca agregar que desgraciado será el país donde todos sus héroes han sido asesinados. Y más después de serlo por haber demostrado que los integraba el mismo material de que están hechos los sueños republicanos.»

 

Fabio Castillo. Colombia, hoy.

El virus viene a cenar

28 agosto 2020 por Gonzalo Martín

La llamada era decepcionante: no podemos vernos para cenar. El argumento entristece más: en una cena anterior, uno de los asistentes ha comunicado que estuvo en contacto con un recién diagnosticado de coronavirus. Así que todos nos contenemos. El virus, como los asesinatos de la mafia, viene por alguien que te conoce bien. Estuve yo también cenando con otro amigo entrañable: la terraza del restaurante tenía toda la distancia, nuestras sillas suficientemente alejadas, es imposible que mantengamos una conversación con una mascarilla puesta. Es algo contrario a la amistad y para la razón es difícil de superar. Y cómo estaban los daditos de merluza que nos sirvieron. Leer el resto del artículo »

Sandeces que uno piensa en el devenir de la mañana (lii)

27 agosto 2020 por Gonzalo Martín

En España se perdona la mediocridad porque les resulta muy difícil dejar de serlo.

Vidas Paralelas (cxi)

26 agosto 2020 por Gonzalo Martín

El Subdirector General de la Subdirección General de Administración Financiera de la República Argentina.

Destino

26 agosto 2020 por Gonzalo Martín

Ahora que eres grande vas a encontrar tu voz

Premonición, condena o esperanza. La tía de Arturo Ripstein a Arturo Ripstein. Puede ser. O no. 

Viaje a Ítaca

23 agosto 2020 por Gonzalo Martín

Tú vas creciendo al mismo tiempo que tu padre se va apagando.

Alberto (Berto) Romero

Tocata y fuga para Simón Bolívar

22 agosto 2020 por Gonzalo Martín

El hombre dejó el paquete a medias, se acercó a una estantería, tomó una chocolatina de un expositor de cartón de una marca desconocida – que rápidamente supuse venezolana – y la puso en la caja que había quedado suspendida. «Es para que piensen que hay comida, ya sabes es Colombia». Porque le dije que eran medicinas. Terminó de cerrar el paquete. Leer el resto del artículo »

Kafka en Valledupar

20 agosto 2020 por Gonzalo Martín

«Para que me quieres culpar
si tú eras para mí, como agua pa’l sediento»

Diomedes Díaz

 

En Valledupar hace mucho calor. Es la capital del departamento del Cesar (pronúnciese con el acento en la última sílaba, cesár, y no como un emperador romano) en el norte de Colombia. Además de que hace calor, la gran nota que hace importante este lugar es porque es la capital colombiana del vallenato, que es equivalente a decir la capital mundial de éste género. Si por algo más puede conocerse a esta localidad entre el público internacional es porque Jhon Jairo Velásquez Vázquez, alias Popeye, pasó por su cárcel antes de su reciente fallecimiento y porque Netflix escenifica en esta localidad una nueva serie (muy entretenida y muy bien realizada) en la que un grupo de ladrones profesionales dan el golpe del siglo robando al banco de la República una cantidad de dinero en efectivo como nunca otra ha habido. Leer el resto del artículo »

Antídotos Intelectuales contra la mierda de toro (lxxviii)

17 agosto 2020 por Gonzalo Martín

Confundimos la discrepancia con la disidencia y la libertad con la indisciplina. Etiquetamos al que opina libremente con esa denominación despectiva de verso suelto. Y la libertad no es indisciplina

Cayetana Álvarez de Toledo

La vida con bozal

15 agosto 2020 por Gonzalo Martín

Elegí para el tren una mascarilla seria. Entendía y entiendo que una mascarilla seria es la que protege a los demás y me protege a mí. Pero las mascarillas serias tienen un inconveniente sobre las más sencillas y tan azules que escucho llaman quirúrgicas. Y ese inconveniente es que son mucho más incómodas. Leer el resto del artículo »

Adán en la era de TikTok

11 agosto 2020 por Gonzalo Martín

Andaba yo desconcertado porque el tipo en la radio tenía una voz joven y una expresividad propia de quienes ahora se encuentran en edad inmortal y, sin embargo, argumentaba como si tuviera la edad de una secuoya. O sea, como yo. En un momento dado, dijo: «ahora sólo existe el presente». Leer el resto del artículo »

Álvaro

9 agosto 2020 por Gonzalo Martín

Conocí una interesante pareja cuando llegué a Bogotá por primera vez. Leer el resto del artículo »

De la búsqueda de los antídotos contra la infamia

1 agosto 2020 por Gonzalo Martín

Esta es la triste historia del odio que generó el odio

Carlos Castaño Gil

 

Juan Pablo Escobar Henao, alias Sebastián Marroquín, al enterarse de la muerte de su padre exclamó, y quedó grabado, que los culpables de su desaparición serían vengados. En sus memorias, asegura que muy pronto fue consciente de que sus intenciones de venganza no tenían sentido ni valor y que ya tan pronto, al colgar el teléfono, forjó la base de su futuro predicamento por la paz. Poco tiempo después, mientras su madre Mª Victoria Henao negociaba con la plana mayor del cartel de Cali el reparto de las propiedades de su famoso y criminal esposo, Pablo Escobar Gaviria, fue informado por estos últimos de que su vida estaba sentenciada. Los vencedores de la guerra contra el cartel de Medellín alegaban que cuando el joven Juan Pablo se hiciera adulto (si no lo era prácticamente ya con dieciséis años) buscaría la forma de reunir un combo (de pistoleros) para asesinar a los que ahora disfrutaban de la victoria y el reparto del botín. El destino, siempre azaroso, hizo que se olvidaran de él. Hoy, después de explicar al mundo con brillantez que es simultáneamente posible amar a un padre que te amó como padre y reconocer que fue un asesino implacable, se gana la vida explotando la memoria de su progenitor. Leer el resto del artículo »