Artículos Etiquetados en: „toros“

Cornudos

viernes, 30 julio 2010
El ruido insoportable de los desgarros por la supresión nacional de la fiesta nacional en la nación catalana no deja oir a los pájaros del bosque: ¿alguien recuerda una votación en un parlamento de Carpetovetonia en el que hubiera incertidumbre en el resultado y que gran parte de sus miembros tuvieran libertad de voto? Zozobra emocionante llegar a pensar que incluso es posible que los ancianos de la nación tienen conciencia por unas horas y la teórica condición de representantes de sus electores tiene visos de ser cierta. Asombroso el hecho de que nadie repare en la condición natural de la libertad de voto y no lo contrario. Dicho en plata, la democracia sin adjetivos ni apellidos, es un subidón. Los derrotados, que se supone que representan a otros derrotados, se olvidan de que bajo las mismas premisas pueden provocar en algún momento futuro una nueva votación. Tanto grito sobre el toro para comprobar que el cornudo es el de a pie.
[Oigan: y sin encontrar la forma de haber dicho la lidia para hablar de las corridas, un término tan poético y heroico que, ausente, me deja sin flores el verbo]

"¿Cómo? ¿Hemingway nunca corrió?"

domingo, 19 julio 2009
Pero sales de Irak con el pelo rapado y una chapa de los marines y vas a encontrarte contigo mismo a la calle Mercaderes, “de repente, se sintió en una especie de encrucijada en su relativamente corta vida”. Ah, el valor, el miedo: “no conseguía reconciliarse consigo mismo por el desfallecimiento de ánimo del que se acusaba”. Y, en eso, se le aparece el nieto de Hemingway. Eso es una aparición y lo demás es tontería: “me presenté”, “le dije que, con independencia de cuál hubiera sido el colofón de su carrera, sólo por haber tomado la decisión de haberse apartado del peligro ya había pasado por algo que mi abuelo no experimentó jamás”. Las leyendas, que tienen la manía de terminar decepcionando.

Siempre hay tiempo para la redención: “Le recordé, sin embargo, que, por mucho miedo que hubiera experimentado y por avergonzado que se hubiera quedado, mañana sería otro día y los toros volverían a salir otra vez”. La fragilidad, que parece ser lo único verdadero: “¿Cómo era posible, pensé yo, que alguien como él, que hacía aquello para ganarse la vida, sintiera pánico ante los toros?”. Estimado John Hemingway: no hiera el sentimiento de un pueblo, un Miura, siempre será un Miura.

Ser torero, torear la vida

domingo, 19 julio 2009

«John, la muerte es algo que ronda a nuestro alrededor y vamos a morir, con independencia de lo que hagamos o dejemos de hacer. Lo importante, sin embargo, es cómo vivimos».