En estos 30 años que llevo en el sector público los funcionarios siempre hemos recibido el mismo trato, es decir, en las épocas de vacas gordas nadie se acordaba de que a nosotros se nos subía el IPC puro y duro, de hecho tanto moscosos como canosos se nos dieron para compensar emolumentos que no nos pagaban; eso si, llegando las vacas flacas se nos congela el sueldo, se nos baja en 2010 y ahora se nos quita una paga extra, que conste que las pagas extras no son una mensualidad completa por lo que en realidad nosotros cobramos 13 mensualidades y media, no 14, y por si esto fuera poco nos dejan con 22 días de vacaciones y 3 por asuntos propios, de manera que si un funcionario es de Badajoz y está destinado en Barcelona pasará la Nochebuena sin su familia y lo peor de todo es que a mucha gente le alegra cuando esto perjudica a toda la economía en general, a menos ingresos menos gasto y menos puestos de trabajo en el sector privado donde muchos de nuestros hijos querrían ganarse la vida
Una funcionaria relata sus penas. Es chocante la cultura laboral española: quiere subidas superiores al IPC más allá de cualquier consideración de productividad o la mera observación de si su puesto ha cambiado. En España es imposible explicar que, si haces lo mismo, deberías seguir ganando lo mismo, alteraciones inflacionarias a discutir. O condiciones de mercado, una súbita escasez de tu cualificación, lo que implicaría estar dispuesto al descenso cuando hubiera sobreabundancia. Cobran trece mensualidades y media, no catorce (la cuestión es el bruto anual, ¿no?), ¡22 días de vacaciones como los que tienen todos los demás!, ¡3 por asuntos propios! y ¡el pobrecito que no puede ir a Nochebuena a su casa, derecho inanielable!. Resulta que su sueldo reducido perjudica a toda la economía en general, cuando no puede ser despedido como los demás y cuando resulta que su sueldo sale de lo que pagamos los que sí podemos ser despedidos. La cuestión es que si todo esto es tan malo/malísimo y sus hijos anhelan al sector privado, lo tiene fácil: cambie de trabajo y váyase al sector privado. Verás que no, que dirá que tiene una plaza en propiedad. La ganó en justa oposición.