En el puesto número dos de las cien cosas que hay que mirar en el 2011, los publicitarios de JWT señalan a la clase media africana. No sé si esto es parte del juego de lo que finamente se llama coolhunting o un ejercicio del menos glamouroso proceso antes conocido como prospectiva. Pero, por si acaso y su mejor gobierno, los señores de The Economist advierten ruidosamente esta semana de que las economías que más han crecido estos años están no en los famosos émulos del ladrillo conocidos como BRICs, sino en la ignota África. Angola en especial. Los indianos se pirran por Cabo Verde. Pero para regocijo o mayor revuelo de conciencias al paso por Barco 37, en el puesto número diez de las cosas molonas están los beer sommeliers. Y en el cincuenta y cinco las nanobreweries. Es como si el universo entero se confabulara para que las cosas sucedan. Ellos ya me entienden.
Pero no dejemos el pastel sin guindas y sin velas. En el 13 Brazil as E-leader (que se pilla), en el 14 Breaking the book o la venta de libros más cortos, casi por capítulos o entregas en entornos electrónicos, que no es que sea nuevo, sino que parece que será trendy. Simultáneamente, un aparentemente contradictorio antiapocalipsis para los apolegetas de la muerte de la cultura y un antinaderías sociales: en el 47 Long Form Content, no menos interesante (potencialmente) que el 33, Facebook Alternatives. Merece la pena atender a los Micro-businesses en el 51, que parece la plasmación de una de las profecías del capitalismo que viene. La sociedad de control no se queda manca, 82 Social Networking Surveillance. En mi territorio quedan cosas que, sin duda, debo ver como trilladas, pero es que es el campo de observación de un servidor: 32 Entrepreneurial Journalism, en el 93 Transmedia Producers y en el 100, unos linces, Youtube the broadcaster.