“Una renta básica universal nos sacará de la crisis y romperá la precariedad”
La pregunta es si el muchacho ha oído hablar de la inflación, si se han planteado si debe ser igual que un notario reciba esa renta igual que un zangolotino de quince años (que, nos dice, tendría sólo la mitad), si es suficiente para que la gente se dedique “a lo que más le gusta” según afirma, o si no servirá de incentivo a la economía sumergida que sabe que las personas ya tienen una cantidad y sólo tiene que pagarles otra mucho más pequeña reduciendo la recaudación (y otros posibles efectos en sistemas complejos), si muchas mujeres preferirán quedarse en casa en vez de ir a trabajar (cuando, sospecho, debe ser partidario de su liberación). Tampoco se sabe si mucha gente perderá el incentivo a formarse porque tiene algo para una caña, o si es lo mismo la renta básica en Almendralejo con alquileres un tanto risibles o en Alcorcón… y así. Lo van a pagar con un impuesto a las transacciones financieras. Y les cuadra. En ningún momento de la entrevista sugiere que él va a ganarse su sustento. O si ahora vive de sus padres, porque la chqueta que trasluce de su cuello aparenta ser monísima. O en qué consiste ser precario.
Que no se nos olvide: apoyó la revolución tuiteando y luego acampó.