He tenido el pensamiento súbito de que un día, ya totalmente encanecido y casi sin dientes, le explicaría a alguien más joven que hubo un tiempo en el que a la deuda pública los financieros la denominaban activo libre de riesgo. Una lectura atenta de cómo el gobierno de aquí decide indultar al llamado preso más antiguo de España, ya advertía de que se trataba de algo parcial y no inmediato: pero el caso es que desde el 16 de diciembre último las complejidades del sistema no han podido resolver la cuestión y el preso ni siquiera pasó la navidad en su casa, que suele ser el colmo de lo humanitario tras atender al funeral de tu madre: cosas como que ni siquiera el dichoso BOE ha publicado el indulto hacen de Kafka un icono siempre presente. Sean cuales sean las razones, puesto desde la perspectiva verdadera, todo me devuelve a unas cuantas frases de Eduardo Punset, que ya anotamos aquí. Es un señor cuyo discurso está inteligentemente desmontado en la red, por lo que cualquiera podría quitarle todo el crédito, pero uno piensa que no todo lo que dicen los locos resulta una locura, ni lo de un payaso es todo una payasada ni lo de un tonto una tontería y, en definitiva, viene al caso: «lo peor que le puede pasar a uno es tener al estado en contra, aunque sea por error y durante un rato». Deuda o cárcel, qué más da.