César Calderon proclama el retorno a los blogs y la ineficacia de las redes sociales para defender un discurso. Lo hace teñido de los viejos planteamientos del ciberpunk. Está bien. Pero le he sugerido revisar el discurso: no se trata de una alternativa por un momento político con una televisión pública más o menos obscena, es por pura autonomía personal. Mejor comenten allí (he cerrado los de aquí, como verán): el corolario es que hay que convencer a César de que esos plugins que llevan la conversación a Twitter y Facebook sin que nadie aporte nada es uno de los temas a terminar… para poder defender la autonomía y el poder de los blogs.