Dicen los señores de Stratfor que la diferencia entre periodismo e inteligencia es que «where journalism focuses on what has happened, intelligence also concerns itself with what will happen — and even more important, why it will happen«. Tristemente debe decirse que el periodismo se supone que respondía a cuestiones como what, who, when, where, how and why lo que sospecho que deja la cuestión realmenten en indiferente: tantas veces la inteligencia tiene que responder a hechos pasados que fue imposible de prever que tiene que explicar exactamente lo mismo que los periodistas.
Pero aquí el corolario es la miseria del periodismo: o es inteligencia o no es periodismo. Más mísero aún: resulta que la función del periodismo que realmente excita al periodista la cubren personas que sí son capaces de cobrar pero que no se llaman a sí mismo como tales. Si quieren que me regodee más, el resultado es que desaparecen los periodistas que puedan responder a las preguntas anteriores para dedicarse al entretenimiento mientras quienes sí se dedican a responderlas son, como era de esperar, servicios que atienden a la inquietud – práctica o intelectual – de minorías.