«Le colocamos la soga alrededor del cuello. A continuación apreté el botón que abrió la trampilla. Durante un año tuve pesadillas. Aún las tengo de vez en cuando»
El verdugo de Eichmann.
«Le colocamos la soga alrededor del cuello. A continuación apreté el botón que abrió la trampilla. Durante un año tuve pesadillas. Aún las tengo de vez en cuando»
El verdugo de Eichmann.