Ver al presentador principal, seguramente autoproclamado periodista, con una camiseta de fútbol puesta (¿hace falta decir de qué equipo?) confirma con rotundidad la afirmación: el periodismo ya es únicamente entretenimiento. Y, si es periodismo deportivo, un parque de atracciones.
[Como contrapartida, leo que un diario holandés titula: «España gana en la prórroga a la Naranja». Es decir, sujeto, verbo y predicado; la narración de un hecho. La versión local es oé, oé, oé. Pero parece lógico: en un tiempo en el que todo el mundo conoce el hecho, lo que importa es la emoción del relato]