Criticidades

Los vampiros no pueden con un bala perdida

Habrá miradas, personajes, construcciones. Niños frikis y vampiresas de nuevo cuño. No digo que no tenga su gracia. Allan Ball daba más de sí, o puede que sea una cuestión de carácter. Preferir escritores incapaces envueltos en dependencias irresueltas (whisky, tabaco, mujeres que no se buscan) pero, finalmente, románticos hasta el error, no deja de ser egocentrismo o una mente chapada a la antigua. Ruego me disculpen. Hank Moody es mucho mejor que Bill Compton, dónde va a parar: «She said one thing, I said another. Next thing I knew, I wanted to spend the rest of my life in the middle of that conversation». Una tormenta perfecta.