Cabrones

Un viejo camarada y servidor nos decíamos en el año noventa que todo tipo que en una empresa ganaba más de seis millones de pesetas (ha llovido, ¿eh?) era un hijo de puta. La reflexión era así de provocadora: hasta seis millones te los pagaban por hacer bien tu trabajo, a partir de entonces te los pagaban por saber dar por saco a los demás. “Saber dar por saco” entraña unos grados de elegancia, porque tiene que parecer que hay vaselina, es decir, parecer que no eres un hijo de puta.

Se me saltan las lágrimas de la risa cuando leo “Me lo suele decir mi mujer: Todos los que estáis en cargos de alta dirección sois unos cabrones” que es verdaderamente antológico gracias a introducir a la esposa del master of the universe en la ecuación. El librito tiene un título que es igualmente antológico para el marketing de autoayuda/management, ese género, y que no es otro que ¿Hay que ser un cabrón para llegar a Director General?. Lo maravilloso es que parece que sí, que los cabrones ganan más y les va mejor. Si alguien se sorprende, es que no ha visto El Padrino.

Claro que quieren salvar los muebles. Se hacen distinciones entre el capullo del corto plazo y el hombre del largo plazo y todas esas cosas que, claro que sí, tienen un componente de verdad que no creo que necesite sesudos análisis científicos. En el fondo, lo sabemos desde la evolución del dilema del prisionero que hizo Axelrod: si das por saco a alguien con el que tienes que volver a tratar mañana es probable que te esté esperando. Al menos hasta que te pueda dar por saco él. Seguramente, una madre te puede decir lo mismo, que se saben el refranero.

Hay sentencias para enmarcar: “el cabronazgo es contagioso, mucho más que un estilo de dirección correcto” Mal karma, chatos. Pero es verdaderamente cierto: ¿te preguntas por qué esa telefonista te trata mal? Alguien la está tratando mal. Confiar en que los seres humanos son diferentes a lo que son, buenos y malos en la circunstancia en la que están (y, sobre altos directivos, un día Juan Urrutia me insistió en eso del dónde estás) es una pérdida de tiempo. Por dos cosas: si es un cabrón, lárgate u organiza tu vida para poder largarte cuando aparezca un cabrón. Porque conviene pensar si lo que quieres es una vida atada a envilecerte para prosperar o pensar en prosperar, que conlleva tener un entorno centrado en tu dignidad y tu crecimiento personal: sólo puede ocurrir si eres partícipe del éxito.

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2 Respuestas a „Cabrones“

  1. Juan Dice:

    No hacía falta preguntarle a nadie, con leerse los trabajos de Robert Axelrod acerca de ‘Estrategias Evolutivamente Estables’ ya lo sabrían, los comportamientos de ‘Colaboración’ (amables) producen ganancias, los de ‘Traición’ (agresivos, sucios) producen pérdidas, la ganancia neta del sistema es la media, la suma de todas las conductas, si prevalecen las de Colaboración hay ganancias, si lo hacen las de Traición hay pérdidas. El problema es que la mayoría de la población (alrededor de un 65%) tiende a la Traición, como muestra, entre otros, el experimento de Milgram. Naturalmente que esta crisis, como todas, es el resultado de la acumulación de Comportamientos de Traición, hasta que el sistema se desequilibra y tiende a la extinción. Además, quizá esto no sea una crisis, sino un tramo de ella; antes de las dos Guerras Mundiales se produjeron secuencias de acontecimientos similares a los actuales: una serie de tramos de crisis, progresivamente más graves al no corregirse sus orígenes (al igual que ahora), que terminaron resolviéndose en guerras. Si efectivamente ese es el proceso que lleva a dicho resultado, en el próximo tramo (o en el siguiente) la situación se convertirá ya en lo suficientemente grave para desembocar como las anteriores. Salvo que, sabiéndolo, se corrijan de manera efectiva los mecanismos que las causan, penalizando a los ‘Listos’ y primando a los ‘Inteligentes’. Listos los que escogen soluciones a corto plazo (cabrones:Traición) ya que no es necesario pensar mucho para ir solo a lo inmediato, Inteligentes los que escogen soluciones a largo plazo (buenas personas: Colaboración) ya que necesita de un proceso mental más profundo y complejo. Ese es el problema, que todo el mundo es muy Listo, pero casi nadie es Inteligente.

  2. Ese es el problema… | Criticidades Dice:

    […] …que todo el mundo es muy Listo, pero casi nadie es Inteligente. […]