Red Bull como causa antipatentes

Lo que sucede en estos casos es que el equipo que copia siempre va un paso por detrás

Resulta que, seguramente, ser consciente de que el hecho de proteger una innovación con una patente es innecesario para preservar la innovación es intuitivo. Es decir, al periodista no le preguntan por propiedad intelectual ni nada por el estilo, puede que (perdonen que suponga tanto) ni tenga una opinión formada al respecto. Pero cuando le preguntan si el cambio de determinadas reglas de la formula uno favorecerán o perjudicarán al líder por el hecho de que pierde ventaja tecnológica, explica lo obvio:

que va por delante y no se ha parado en la búsqueda de mejoras cuando los demás están buscando todavía compensar su ventaja. Resulta que las carreras de coches podrían ser un buen laboratorio o escenario para explicar un mundo sin patentes: todos procuran ocultar en qué consiste su innovación para retrasar su adopción por parte de todos los demás pero, al final del día, es imposible ocultarlo y se termina adoptando la novedad de forma extendida. Luego, sólo copiando, estás por detrás y, si quieres ganar, tienes que procurar ir por delante e innovar… y le período para hacerlo va de carrera en carrera o de temporada en temporada: un suspiro al lado del mundo industrial. Habría que explorar la cuestión: mientras que los equipos son sancionados si existe espionaje industrial, no parece que sean sancionados por intentar las mismas soluciones tratando de imaginar cómo lo hizo el otro.

(Por cierto: es exactamente lo mismo que la cocina de máximo nivel: los chefs, con verdadero tratamiento de autor a día de hoy, pero que trabajan con equipos amplios y profusos, no pueden dejar de crear nuevas recetas y conceptos o pierden su prestigio y la valoración de las calificaciones y críticos internacionales)

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