La tierra prometida: tan cerca, tan lejos

A la diputada electa de Podemos le preguntan por lo más urgente a resolver. La respuesta en sí casi da igual, lo interesante es la argumentación:

 Si se invirtiera aquí lo que se debe, estaríamos casi en el Paraíso

La conversación podría llevarse a una discusión de por qué lo que se debe es lo que se debe (si es lo que ella cree u otros creen, cómo se evalúan usos alternativos y, sobre todo, si existen conflictos con lo que se debe en otros sitios, porque en España todo el mundo tiene una deuda por cobrarse) pero es mucho más interesante preguntarse por qué el redactor del diario ha escrito paraíso con mayúscula.

Sí, es una de esas curiosas normas de estilo, pero debiéramos interrogarnos si es en el sitio correcto: ¿no se usa mayúscula cuando nos referimos al paraíso en términos reliogosos, bíblicos o teológicos y no como un concepto mucho más terrenal y nunca mejor dicho? No tanto, recuerden: La tierra será el paraíso, patria de la Humanidad (creo que aquí la mayúscula sí es preceptiva).

Piénsenlo detenidamente: ¿fue la diputada la que rogó que se escribiera así? ¿Es el redactor el que siente la aparición del paraíso y lo puede tocar con los dedos? Aquí podríamos volver a plantearnos la ilusión del periodismo objetivo para confirmar que, se haga lo que se haga, siempre está sesgado.

“Ay, qué malvado es usted Martín, ¡seguro que todo ha salido espontáneamente!”. Me defenderé por aquello de que la cuestión es que, si algo sabemos de la Humanidad es que mi paraíso no coincide con el de los demás, ni el de los demás con los otros demases. Y que aquí tenemos a otro político con un revólver de inocencia creyendo que nos está acercando el paraíso a domicilio. Perdón, “casi” al paraíso.

 

PD: La diputada quiere desmontar las estructuras del patriarcado, pero no nos dice cómo lo va a conseguir; también dice que la igualdad real debería ser una cuestión de estado, pero el reportero tampoco le pregunta cómo se hace eso. Y yo voy y me pregunto en qué consiste la igualdad real.

 

3 Respuestas a „La tierra prometida: tan cerca, tan lejos“

  1. Virtuality Bytes – Enlaces interesantes de la semana 28 December, 2015 – querolus.org – a digital life exposed Dice:

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  2. Juan Chulilla Dice:

    ¿Y de dónde saldría ese dinero para “invertir lo que se debe”?

    ¿Del viento?

    ¿De desearlo?

    Eso me suena: a 2014, cuando se decía en esas mismas latitudes que una decisión como la RBU era política, y que lo que tocaba era encontrar a economistas que “les enseñaran cómo hacerlo”.

    Lo aterrador son los millones que prestan oído atento y credibilidad a estos cantos de sirena parda

  3. Gonzalo Martín Dice:

    Bueno, éste es el panorama. Que los corazones se hinchan con facilidad y buena fe de buenas intenciones, pero casi nadie (y menos personas sin un poco de curiosidad intelectual) parece advertir (quizá por su propia dificultad) que muchas soluciones aparentes pueden suponer lo contrario de lo que buscas. Uséase: que subir el salario mínimo para ayudar a los ¿pobres? puede generar más pobreza al subir el paro y todas esas cosas que suceden en sistemas complejos.
    La pregunta intelectual, dicho con osadía ignorante, es: ¿qué tipo de liderazgo hay que ejercitar para transmitir que lo aparente no soluciona lo que se busca? La evidencia histórica que demuestra que anular la propiedad privada en nombre de los pobres termina con más pobres está ahí, pero la humanidad tiene una resistencia impresionante a que la realidad les estropee un buen sueño.