Privatización encubierta
En tiempos de paz, sea transporte, sanidad o televisión, el sindicalista reclama que sea servicio público. En tiempo de guerra, el sindicato reclama – decide – que no pueden ser usados públicamente y deben someterse a su interés privado, que no se utilicen para que no se trabaje. Diga lo que diga el público.
Etiquetas: huelga, sindicatos de amigotes
Este artículo fue publicado el miércoles, 22 septiembre 2010 a las 6:51 y archivado en Sin categoría. Puede seguir los comentarios de esta entrada a través del RSS 2.0.
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