Artículos Etiquetados en: „pensiones“

Antídotos intelectuales contra la mierda de toro (XVII)

domingo, 30 enero 2011

Seis preguntas sobre las pensiones (v.g. «¿A nadie le irrita que sea el Gobierno quien decida cuantos años debemos trabajar?») (visto en)

Antídotos intelectuales contra la mierda de toro (XVI)

viernes, 28 enero 2011

Mientras que el diario de referencia titula «las pensiones dan pie al gran pacto social», otros más acostumbrados a echar cuentas y no exentos de ligereza de cuando en cuando – como todos – titulan: «las pensiones se recortarán más de un 20% con el aval de los sindicatos». Yo sólo tengo que echar cuentas: con el sistema anterior hubiera generado mi derecho más derecho a los treinta y cinco años (ya modificado en ocasiones anteriores), es decir, me hubiera bastado cumplir sesenta y un años sin haber dejado de cotizar. Ahora tendré que tener sesenta y cuatro años y medio. Puesto que se amplía permanentemente la base de cálculo – cuanto más lejos, que no se tiene en cuenta la inflación, menos dinero – me la están bajando sin que yo pueda tener la opción de participar en la fiesta u optar por lo contrario. Esa es la promesa del estado solidario y obligatorio. Seguiré cantando canciones de los Beatles.

Antídotos intelectuales contra la mierda de toro (XII)

jueves, 13 enero 2011

«La jubilación debería ser algo que se dejase a la decisión de cada individuo»

El Gobierno británico abolirá este año la ley por la cual las empresas pueden jubilar a un trabajador una vez cumplidos los 65 años.

Apuntes para la formación del perfecto objetor fiscal (XVII)

jueves, 11 marzo 2010
Aunque Zapatero no cobra como diputado por Madrid, al ser incompatible con su sueldo de presidente del Gobierno tiene una póliza suscrita a su nombre con el BBVA que paga el Congreso
(…)

Las Cortes abonan anualmente el 10% del sueldo de los parlamentarios, que en el caso de Zapatero es 4.337 euros. En total, el Congreso y el Senado aportan cada año 2.687.478 euros de su presupuesto para financiar esta pensión privada.

Es decir, no sólo las decisiones sobre tu vejez han sido tomadas por otros sin opción de abandonar o renunciar al sistema, sino quienes lo deciden sí que pueden privilegiarse a sí mismos otorgándose dinero y complementos que ponen en manos privadas. Manos privadas que no son las del banco en cuestión, sino las suyas propias al ser los titulares directos de los rendimientos obtenidos por el banco, sin reparto ni modificaciones unilaterales. 
No tembléis: esparcid hojas de té al paso de los confiscadores.

Apuntes para la formación del perfecto objetor fiscal (XV)

jueves, 11 febrero 2010
Esta es la clase de lecturas que te confirmarán como un perfecto fascista (además de un perfecto objetor fiscal, que seguramente es lo mismo). No sólo por la fuente, sino por la osadía. Me ha permitido aprender otra de Orwell, que es casi como un profeta. Tanto hablar de Foucolt y el poder y lo que todo individuo con tres gramos de curiosidad necesita saber para entenderlo está en cuatro cositas del inglés nacido birmano: «en tiempos de engaño, decir la verdad es un acto revolucionario».
Mare de déu, mentar a un chileno mataniños que puso las pensiones en manos de sus dueños y receptores no puede ser ni cívico, ni decente ni, por supuesto, solidario. Pero, al menos, rebosa sentido común, conocido como el menos común de los existentes y, digo yo, como poco pensable para los mortales.

En mi ensayo del 2004 ¿Hundirá el euro la bomba de las pensiones? (Will the Pension time bomb sink the euro?), concluí que Europa terminaría enfrentando una encrucijada vital: abandonar la moneda común o abandonar el paradigma bismarckiano. Pues resulta que el ADN del sistema de reparto permite la manipulación política de las pensiones, lo que exacerbado por la caída de las tasas de fertilidad y el incremento en las expectativas de vida, conduce al déficit fiscal, la deuda creciente, la insolvencia de los Estados y el posible fracaso del proyecto de la eurozona.

«La» manipulación política de las pensiones. No sólo en sus importes y beneficios electorales, sino en la realidad moral más evidente: la conversión de ciudadanos presuntamente libres en rehenes de limosna. Los amigos inteligentes que de vez en cuando me rodean se ponen científicos ante mis palabras y me saetean con sesudos análisis microeconómicos sobre resultados y riesgos de los sistemas. Empirismo y practicismo. No es desdeñable. Pero se me hace difícil olvidar el valor moral de la cuestión de fondo, la capacidad o la anulación de la capacidad para influir en tu destino con tus propios bienes, la recaudación forzosa del rendimiento de tu trabajo a cambio de inseguridad y discrecionalidad. Uno prefiere tener la misma inseguridad decidiendo por sí mismo.

Apuntes para la formación del perfecto objetor fiscal (XIV)

lunes, 1 febrero 2010
La Ocde «aconseja a España adecuar las pensiones a la esperanza de vida», «también recomienda que se haga de toda la vida laboral, y no de los últimos quince años». Son parte de un titular y un sumario francamente exentos de línea editorial. Lo que la OCDE está aconsejando es, dicho de verdad, bajen ustedes las pensiones. Para una vez que la prensa es precisa en la determinación de hechos y declaraciones nos hemos perdido lo mejor. Mientras nos las bajan, seguimos sin tener la posibilidad de evadirnos de esta versión moderna del tocomocho: te dan una estampita – nómina – a cambio de tu dinero, y siempre te devuelven menos.