Al final, un blog

En toda la tormenta controladora, en la orgía en la que aprendimos que el pulso al estado no se le gana (amenaza que tememos hace mucho), la única forma en que se pudo saber lo que de verdad pensaban los controladores fue… un blog. Reporteros con un watergate en el corazón: ¿ni wikileaks os basta para asumir el camino a la irrelevancia?.

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2 Respuestas a „Al final, un blog“

  1. Gonzalo Martín Dice:

    Dicho sea de paso, la verdad tiene múltiples ángulos: el corporativismo de empleos concebidos como gremios dotados de privilegios y carentes de una confrontación de mercado, termina en guerras como esta. Los dos protagonistas del juego tratando de tapar sus vergüenzas al tiempo que miden su fuerza.

  2. El rigor como arma arrojadiza | Criticidades Dice:

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