De la manteca y el pajarú

Era Juanjo Carmena el que, a la vista del tinglado de las acampadas y las revoluciones inauditas que nos sacuden, me recordaba al Cojo Manteca. Que somos algo mayores es lo que debiéramos a empezar por decirnos. Porque, esencialmente, era sencillo detectar en los indignados de Sol la misma efervescencia absurda provocada por los medios deseando contar una historia y fabricando realidades que no son o que no eran antes de que las dibujaran.

En wikipedia tienen un par de párrafos que, leídos hoy, tienen un poder explicativo extraordinario. Para los que no tengan edad, si es que aquí lee alguno de esos, no sé si les será familiar hacer memoria y comparaciones:

La fotografía recorrió las portadas de los diarios nacionales y extranjeros debido a lo pintoresco del personaje (estética punk, mutilación, cicatrices, violencia), y en poco tiempo acabó siendo convertida por los medios de comunicación en símbolo de las movilizaciones estudiantiles, a pesar de que Jon Manteca no era estudiante ni tenía más relación con todo aquello que el hecho de haberse encontrado fortuitamente con una manifestación en el centro de la ciudad y haberse arropado en la masa para realizar un acto de vandalismo.

La fotografía era la de un personaje casi de película, Punk y vagabundo sin hogar, el 23 de enero de 1987, estaba recién llegado a Madrid, mendigando, cuando se cruzó casualmente con una de las muchas manifestaciones estudiantiles que por aquel entonces recorrían la ciudad” y que se hizo famoso al ser retratado rompiendo una farola con su muleta.

Hoy, los que no estaban en la famosa manifestación que los medios primero ignoraron, luego empezaron a retratar como una marea, creen que, como dije, lo que sucede es inaudito. David rescata su vieja definición de pajarú, que tenía yo olvidada, y el relato, sin decir lo mismo, alude perfectamente a la misma sensación de causas y mentiras que rodearon esa otra revolución estudiantil, la de mi edad, y en la que recuerdo perfectamente cómo nadie sabía quienes eran esos del sindicato de estudiantes (qué fue de ellos, no volvieron a existir salvo algún alarido más de una lideresa olvidada). Únicamente, la gente se decía en los pasillos de la facultad “mañana han dicho que hay huelga” y decidía que le tocaba una de ocio.

Esperen, no me olvido. Pajarú:

Persona o proyecto banal e insustancial, adornado de un optimismo basado tan sólo en una estética convencional de la rebeldía y sin los fundamentos culturales necesarios para entender el entorno lo suficiente como para sostenerse en el tiempo.

Aunque los pajarús se definirían a si mismos con autocomplacencia infantil (poca cabeza o exceso de imaginación), se trata en realidad de una cultura de orgulloso predominio de lo gráfico sobre el texto, de la moda sobre el conocimiento, de lo efímero sobre lo construido y en general de lo fácil sobre cualquier cosa que requiera un esfuerzo de contextualización.

 

 

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6 Respuestas a „De la manteca y el pajarú“

  1. Epílogo | Criticidades Dice:

    […] Criticidades « De la manteca y el pajarú […]

  2. sr grillo Dice:

    Conincidí en acordarme del cojo manteca desde que empezó el sarao y de una canción de Los Ilegales que tenía por título Revuelta Juvenil en Mongolia. Para algo sirve cumplir años, joven.

  3. Gonzalo Martín Dice:

    Es usted un impertinente, que lo sepa. Pero vamos a portarnos bien y darle al público un enlace a la canción: “Vente con nosotros, vamos a buscar líos”.

  4. sr grillo Dice:

    No me sea tontín que sé que le ha gustado.

  5. Juanjo Carmena Dice:

    Conste que menciono al pirao del Manteca porque quedó como el icono de la algarada, pero el objetivo era más acordarme del ambientillo de entonces, que creo que es clavado al de esta vez. Ese “kitsch de la gran marcha” (cc:Kundera) completamente light.

    Insisto: no entiendo la razón por la que los terminamos COU en el 86 no nos íbamos a Sol.. a lo mejor porque entonces te sacaban a castañas sin que nadie se escandalizara.

  6. El 15-M que nos hubiera gustado tener | Criticidades Dice:

    […] Es extraño porque Minchinela retrata el 15M que tuvo que haber sido, pero que algunos creemos que no fue. Verbigratia: la apelación a la sustitución de los medios para reclamar fuente directa ¡en […]