• No hay elementos.
  • No hay elementos.
  • Viva la ciencia

    16 agosto 2009 por Gonzalo Martín

    La radioterapia contra un cáncer de amígdala le había provocado una seria necrosis en la cara. Con fractura de hueso, inflamación y pérdida de nervios y arterias. Sólo podía comer licuado, debía atiborrarse de antibióticos y entraba y salía del hospital continuamente.

    Células madre: ya tiene cara.

    Blanes, Bolaño

    10 agosto 2009 por Gonzalo Martín

    Me dijeron que era un poblado feo y un lugar impropio de vacaciones para un alma elevada en busca de belleza. Exagerado, sin duda. En el retrete de esta terraza añadida a una casa (toda la bahía a la vista, grande como una suite de hotel de postín, un jardín con losetas) encuentro una compilación de Bolaño. Él, que vive y muere en Blanes, tomando infusiones en algún café de por aquí. Tiene sentido retirarse aquí. Buen tiempo, alquileres baratos, buenas vistas y un mercado de verduras frescas que casi parece de verduras frescas de verdad. A lo mejor estoy profundamente equivocado y se trata de pararse aquí, con una rentita.

    El nuevo tabaco

    2 agosto 2009 por Gonzalo Martín

    …la marihuana es ya el producto agrícola más rentable de California, con unas ventas anuales valoradas en 14.000 millones de dólares, una cifra que dobla el volumen de negocio del segundo producto, la leche, con 7.300 millones de dólares.

    La leche. Por eso lo van a freir a impuestos.

    "Lo escribí con pasión"

    31 julio 2009 por Gonzalo Martín

    Sentado Juan Cruz en la televisión habla del amor y de escribir, de escribir en un mundo visto hoy aislado de teléfonos lejanos y trenes de viaje eterno. «Lo escribí con pasión» y tienes la certeza de que, al final, eso es todo, el momento de hacerlo, el momento de la pasión. Gritaban bajo la ventana, me asomé a la terraza y la mujer despechada se arranca la camisa en vez de desabrocharla mostrando su pecho y gritando que se mata. La escena es siciliana, o de Puerto Urraco. O, simplemente, negra a punto de ser cómica, o cómica a punto de ser negra, pero es una incertidumbre que dura, eso, el instante de asombro y termina siendo lo que es, una escena.
    La amante que despecha recoge amorosamente, discreta y silenciosa todas las piezas que del bolso trágico han ido cayendo en el espasmo del arranque. Empecé a escribirlo todo, con pasión, cada frase, cada combate, entre la actriz en su máxima expresión y la espectadora manipulada, que ha concentrado toda su energía en huir de su perra hortelana, que una y otra vez la abandonó y volvió; que cada día discutió e hizo discutir, condicionó el cariño a su capricho. Y mientras su cerebro le dice márchate las lágrimas del amor perdido la retienen, el arte de la intérprete mantiene la atención y se acerca segundo a segundo a tomar los brazos de la fugada. Secuestra su maleta, se ofrece como refugio, crea una trampa.
    Entrecomillo cada cosa que dicen, pero nunca hay un relato. La resistencia no acababa, la insistencia no terminaba y el lapicero me llenaba el cuaderno de cosas sin hilo ni ligazón. Era el momento y la pasión de hacerlo aunque terminara desvanecido. Escribir, en eso quedó todo. Basta, aunque no sea suficiente.

    La inversión del sentido común

    30 julio 2009 por Gonzalo Martín

    «España es el único país donde, de media, los salarios reales por persona tienden a aumentar en las recesiones y a reducirse en las expansiones»

    El Banco de España avisa, y el que avisa no es traidor.

    Anticipación

    28 julio 2009 por Gonzalo Martín

    «las predicciones económicas hacen que la previsión del tiempo parezca física»

    Entonces, va a resultar que discutimos como terapia ante la falta de fe en lo sobrenatural. No iba a decir que no lo sospechaba, pero…

    "Restricciones al consumo"

    27 julio 2009 por Gonzalo Martín

    ¿Todavía más?.»En Cuba no sobra nada, sólo problemas». Una interesante pregunta es si entre los problemas podemos incluir a los caballeros con nombre de antiguo poblado celta. En realidad, casi todo se reduce a la posibilidad real de que alguien pueda determinarlos como problemas y que eso sea discutido.

    Generacion decepcionada

    25 julio 2009 por Gonzalo Martín

    Vestidos rasgados en gritones, periodistas y otras plañideras. Call it Generation Disappointment, dice Time, y lo repiten casi entre lágrimas, el fin del mundo está servido. Esperanzas rotas. Los cuarentones se supone que no podemos estar decepcionados, quizá las decepciones ya son otras. Pero tenemos memoria y entre vino y vino (oh, la, lá qué frivolidad, qué insensibilidad) recordamos la decepción perdida de 1989 y 1993. Sólo llevamos un año de esta oleada, pero parece que perdieron la vida porque son jóvenes y sin trabajo. Toda la vida por delante. Toda la vida para tener esperanza. No hay mal que cien años dure. Al oeste, siempre al oeste. Haz como el junco. Be water, my friend.

    Vindicación del chocolate del loro

    22 julio 2009 por Gonzalo Martín

    José Blanco ofició el lunes por la noche de anfitrión de los grandes constructores, a los que invitó a cenar en el Club 31

    ¿Lo habrá hecho con su dinero? ¿Qué apostamos? ¿Hay que pagarle la cena con nuestro dinero a los mismos señores que se lo quedan construyendo carreteras con sus respectivos y legítimos beneficios industriales? ¿No lo había más barato sin que el fino paladar de los constructores se vea lastimado sin remedio? ¿Puedo pedir yo una cena con el ministro y otros colegas míos pagada también con el dinero que le aportamos con cada céntimo de iva, ierrepeefe, sociedades, gasolinas y tabacos? El chocolate del loro. Pero es mío.

    "Los españoles son libres para pitar al Rey"

    21 julio 2009 por Gonzalo Martín

    No sabe uno si suspirar aliviado o pedirse una cerveza y brindar.

    Guantes blancos

    21 julio 2009 por Gonzalo Martín

    El blanco inmaculado debería tener la ventaja de que la suciedad se hace evidente al mínimo roce con el pasamanos de una escalera o con el asa de una puerta. El contraste oscuro con la luz que refleja la blancura debería hacer visible la mancha incluso a los ojos más cansados y lejanos. La paradoja es que no. En mi pueblo es así. Pero, en la aldea de más allá, cuando gritan al ladrón, salen corriendo a por él.

    Basura en la tele

    19 julio 2009 por Gonzalo Martín

    No sé por qué se inquietan tanto con estas visiones. Uno puede comprobar, por ejemplo, como Paquirrín es un claro ejemplo de lo que el dinero no da Salamanca non presta. Y todo ello sin contagiarse uno de nada.

    "¿Cómo? ¿Hemingway nunca corrió?"

    19 julio 2009 por Gonzalo Martín

    Pero sales de Irak con el pelo rapado y una chapa de los marines y vas a encontrarte contigo mismo a la calle Mercaderes, «de repente, se sintió en una especie de encrucijada en su relativamente corta vida». Ah, el valor, el miedo: «no conseguía reconciliarse consigo mismo por el desfallecimiento de ánimo del que se acusaba». Y, en eso, se le aparece el nieto de Hemingway. Eso es una aparición y lo demás es tontería: «me presenté», «le dije que, con independencia de cuál hubiera sido el colofón de su carrera, sólo por haber tomado la decisión de haberse apartado del peligro ya había pasado por algo que mi abuelo no experimentó jamás». Las leyendas, que tienen la manía de terminar decepcionando.

    Siempre hay tiempo para la redención: «Le recordé, sin embargo, que, por mucho miedo que hubiera experimentado y por avergonzado que se hubiera quedado, mañana sería otro día y los toros volverían a salir otra vez». La fragilidad, que parece ser lo único verdadero: «¿Cómo era posible, pensé yo, que alguien como él, que hacía aquello para ganarse la vida, sintiera pánico ante los toros?». Estimado John Hemingway: no hiera el sentimiento de un pueblo, un Miura, siempre será un Miura.

    Ser torero, torear la vida

    19 julio 2009 por Gonzalo Martín

    «John, la muerte es algo que ronda a nuestro alrededor y vamos a morir, con independencia de lo que hagamos o dejemos de hacer. Lo importante, sin embargo, es cómo vivimos».

    El pasado llevado a la esencia

    14 julio 2009 por Gonzalo Martín

    Así ocurrió durante la República, cuando la democracia, para amplios sectores de derecha y de izquierda, no tenía más que un valor instrumental: valía en la medida en que servía para adelantar el día de la revolución o de la conquista de todo el poder

    Sin embargo, amplias capas de habitantes de este cotarro, sean bisnietos o tataranietos, continúan encontrándose argumentos para vengarse de algo que le pasó a sus abuelos, bisabuelos o tatarabuelos. O de justificar por qué sus abuelos, bisabuelos o tatarabuelos tomaron las decisiones que tomaron. Casi nunca se plantean que los abuelos, bisabuelos y tatarabuelos mintieron. O se autoengañaron. Pero, especialmente, que ellos eran dueños de sus vidas y los presentes, en cambio, parecen no querer ser propietarios de las suyas y alimentarse de una reparación moral imposible. En muchos casos, para rodearse de una dignificación de su propio yo ante lo que puede ser una angustia inventada que oculta la incapacidad para hacer algo diferente. Debe ser parte de la torpeza de la condición humana.

    Biquinis urbanos

    12 julio 2009 por Gonzalo Martín

    El periódico tiene una sección de esas de relleno: «la frase». Se supone que debe haber una frase periódica que merece ser destacada, lo que inmediatamente lleva a pensar si no será una ocurrencia. O una sentencia. La frase es «El Ayuntamiento de Barcelona no prohibirá pasear por las calles en biquini» y un filósofo famoso se apresura a argumentar su rechazo con una anécdota sobre la pacatería histórica, pero admirado de la conciencia cívica barcelonesa y su capacidad para preguntárselo. Me choca: la pregunta verdaderamente trascendente es si puede el ayuntamiento de Barcelona prohibir tal cosa. Un poder entendido como categoría ética, es decir, si es algo en lo que pueda permitirse que un alcalde – una alcaldesa – meta su nariz.

    Queridas

    5 julio 2009 por Gonzalo Martín

    «Tienes que aprender a matar a tus queridas», me dijo el guionista invocando al gurú de los guionistas. Hay textos, diálogos, escenas que no funcionan pero que amas y a los que buscas la forma de preservar por encima de todo. Pero son peores las querencias: palabras que te aparecen insistentemente como una muleta, que lo afean todo pero no te escapas y terminan poblando todos tus escritos casi en cada párrafo. Hay dos a las que ya tengo manía: cosas y siempre.

    Un señor con guayabera

    3 julio 2009 por Gonzalo Martín

    Que se cruza conmigo en la acera, que me hace pensar en el calor, el mar, los pelícanos. En su antigüedad formal, en su lejanía del tiempo y del lugar. En las dudas de su elegancia. En aquélla alternativa de mi juventud: camisa y corbata o guayabera. No había redes, no había móviles: había distancia. En los países de caballeros con guayabera nadie disputaba la elegancia de la prenda. Pero, al verla de nuevo, tan rara ya, el aroma verde del subtrópico se mezclaba con la atmósfera de una barbería de los setenta y el mismo señor con guayabera leyendo tranquilo el Marca con sus gafas gruesas.

    Me gusta fumar puros

    27 junio 2009 por Gonzalo Martín

    Desde la ignorancia y el recuerdo al sabor que deja en los dientes a la mañana siguiente de una cena acompañada de licores y uno o dos Davidoff. Mejor si son dos. Aunque a ese sabor recién levantado ya no le encuentres explicación.

    No se mueve una hoja.

    23 junio 2009 por Gonzalo Martín

    Verano. Noche.