Artículos de la Categoría: ‘Acontecimientos varios de la vida personal’

Apagando velas

domingo, 8 enero 2012

Should auld acquaintance be forgot, and never brought to mind ?

Buena pregunta.

Sucesos de procedencia extraña

miércoles, 23 noviembre 2011

Me desperté casi al amanecer con una intensa voz interior que decía cocacola, cocacola, cocacola… y al llegar a la nevera sólo había cola del Carrefour. Me la bebí, porque en el sueño era la botella que deseaba ver, aunque el cerebro le asignaba otra denominación. ¿Qué me pasa, doctor?

Al barbero

viernes, 9 septiembre 2011

“En pocos sitios afeitan ya”, me dice el barbero. Resistiendo a todas las tentaciones, no informé al susodicho de que uno es de Bilbao – generalmente, cuando quiere – y que no necesito espuma para el afeitado. Oportuno él, me informa de la dureza de mi barba y la finura de mi piel: es obvio que soy un tigre sensible, pero esto ya lo sabía. Tres cuchillas hubo de emplear para superar el desgaste del filo que mi pelo de hierro producía en la navaja: soy poco menos que Alan Ladd. Terminamos la obra con una toalla húmeda y caliente sobre mis poros torturados y un masaje con Floïd de toda la vida: los veintañeros se debaten en la idoneidad de caminar con olor a yayo o reivindicar un cierto renacer cool del afeitado a navaja. Queda como culo de bebé.

Pilgrims (y ix)

domingo, 21 agosto 2011

Matt St. John asegura que el helado de banana de Peggy Sue’s es el mejor del mundo. La culpa del hallazgo la tiene Tom Peretta, que considera que la comida española es buena, muy buena, pero demasiado salada. Italiano, eso lo puede comer todos los días, pero no, española no. La necesidad de regreso a los sabores conocidos se precipitó cuando empezó a agotarse el presupuesto del – funesto – catering de las empresas de producción audiovisual. Alguien metió varias bolsas de Burguer King dentro del recinto y las raciones de patatas cayeron en manos de los franciscanos. Al abrir una de las oficinas de producción, una de las Sisters tenía sujeta su hamburguesa a dos manos mascando con el rostro más feliz que pudo vérsele en ocho días.

Pilgrims (viii)

domingo, 21 agosto 2011

Cuentan que O’Reilly llegó a Cuatro Vientos sin poder emplear su entrada VIP y, ante el caos, sacó su carné del FBI en la primera barrera policial. De nuevo, lo hizo en la segunda. Y así hasta que llegó a un punto donde ningún policía accedió a dejarle pasar. Explicaba su doctrina, la que empleaba en el Bureau, paciencia y amabilidad, because he knows how the game works.

Pilgrims (vii)

sábado, 20 agosto 2011

Las Sisters forman una fila. Plácidamente, toman las cajas y las pasan las unas a las otras sonriendo, cantando lentamente con voces tenues y soltando los paquetes con ligeros deslizamientos hasta provocar en los testigos la sensación de que el peso desapareció y los bultos se tornaron livianos.

Pilgrims (vi)

viernes, 19 agosto 2011

El Padre Tom sube al escenario para arengar a los jóvenes peregrinos sobre su papel en la comunicación. Como buen Padre, exige atención, dedicación y detenimiento de cara al conocimiento y la reflexión sobre los textos sagrados. Concluye: “The Bible is not Twitter”. Sure, it isn’t.

Pilgrims (v)

viernes, 19 agosto 2011

Nada más traspasar la puerta, un grupo de chicas se arrima a los cristales que separan la calle del recinto y se ponen de rodillas. En círculo, comienzan a rezar. O’Reilly y su ayudante se quedan mirando. Al poco tiempo, O’Reilly se acerca al oído del ayudante y le dice: “cuando veo escenas como ésta, se me humedecen los ojos, pensar que hay juventud así”.

Pilgrims (iv)

viernes, 19 agosto 2011

– Please, translate

– Por supuesto.

– Tell him to look at my badge

– Que mires su carné (más…)

Pilgrims (iii)

viernes, 19 agosto 2011

Pilgrims (ii)

jueves, 18 agosto 2011

Una chica sentada en el suelo se apoya en la pared y trata de descansar. En su pecho, una pegatina dice: “I’m worth waiting for“.

Pilgrims (i)

jueves, 18 agosto 2011

Un joven se vuelve en su asiento y se dirige al caballero que tiene de pie a su espalda entretenido con su teléfono móvil. Acierta a leer el nombre de su acreditación y se dirige a él por su nombre: “¿eres de España?”  El acento denota su procedencia extraña, evidente al observar su polo con el nombre de la diócesis de Brooklyn bien a la vista en su pecho. La conversación sigue con preguntas retóricas sobre la bondad del espectáculo. Le dice muy serio al caballero: en América se reza mucho, tiene que ser el continente en el que más se reza. El caballero asiente sin demasiado entusiasmo por la conversación. El joven vuelve a preguntar: “¿Eres católico?”. El caballero cambia brevemente su gesto contrariado ante la idea de responder a la pregunta, un esfuerzo por conservar su neutralidad. Encuentra la respuesta que cree educada: “me educaron como católico”. Rápidamente el joven le dice: “debes volver”.

Conjeturas de verano

miércoles, 3 agosto 2011

¿Cómo se debe sentir uno ante un hotel con instalaciones de cinco estrellas, precios de cuatro estrellas y servicios de tres estrellas?

Vindicación/Redefinición de la siesta

sábado, 16 julio 2011

Era un personaje extraño, no por alemana, sino por extraño: llevaba varios pares de gafas para cambiar a lo largo del día varias veces. Lo hacía en todo momento y uno tenía la sensación de que ningún par le duraba una conversación. También era temerosa de ser increpada – piropeada – por los hombres en plena calle, una especie de pesadilla que conservaba de sus paseos por Italia. Decía estar gratamente impresionada porque en las calles de Madrid eso no sucedía. Sur, macho, silbido.  (más…)

Popcorn

martes, 21 junio 2011

He comprado unas palomitas para microondas – sí, me encantan las palomitas – que son de maíz orgánico y llevan sal del Himalaya. En algún lugar leí o escuché que la sal del Himalaya tiene un bajo contenido en sodio y que eso puede ser estupendo. O puede que su virtud sea otra. Me quedo con la duda de si a) esto es un producto Gourmet (sal del Himalaya, caramba, algo rosada, de la que también tengo un tarrito y queda estupenda salando solomillo en finas lascas, parecido a la sal Maldon) o b) si realmente es una parida pajarú. ¿Qué tal saben las palomitas? Pues no siento la diferencia con las no orgánicas y el fabricante ha conseguido un punto de sal estupendo.

P.D.: Pajarú es pajarú – una condición del alma – y no Pajaru, un lugar que sí está en el Himalaya.

Obituario privado

miércoles, 8 junio 2011

Fue un golpe seco en Barajas. No sé por qué regresaba al mostrador de facturación y el sujeto venía precisamente de abandonar el mostrador de facturación. Sólo llegué a verlo de espaldas, una espalda que me pareció enorme, era mucha la altura de diferencia entre el golpeador y el golpeado. Pero acerté a escuchar como decía “perdón” y vislumbrar cabellera y perfil por el tiempo suficiente para saber que el obstáculo caminante era Semprún, que se le quitaba el Jorge casi siempre. Yo llevaba “La Escritura o la Vida” en la mochila y creo que ya sabía que García Márquez nunca terminaba de leerlo porque cada vez que se encontraba con alguien le regalaba su ejemplar y él compraba otro para poder seguir leyéndolo. En fin, que lo primero que pienso es que llevo “La Escritura o la Vida” y en el segundo siguiente tras vislumbrar el perfil lo que recuerdo es que yo iba a decir “un momento, por favor”, sólo que al instante siguiente – tímido o respetuoso que, según se mire, es uno – me dije: “ya te pillaré en otro momento”. Supongo que para hablar. (más…)

Reduccionismo

lunes, 30 mayo 2011

La semana pasada conseguí por breves horas abrocharme el cinturón con el último agujero. Era una situación incómoda: el agujero anterior era algo insuficiente para proporcionar la sujeción necesaria que se supone aporta el cinto. El posterior, generaba un exceso de presión que, si bien era soportable al caminar y era preferible a la soltura del espacio anterior, generaba algo de incomodidad al estar sentado y, desde luego, se tornaba inviable con cualquier ingestión de comida. Esta mañana, sin embargo, me he abrochado el último agujero, camino con más ligereza y me mantengo sentado sin sensaciones antinaturales. Y ahora temo joderlo.

El otro sabor de la calabaza

domingo, 8 mayo 2011

Pero… aprendí.

Raro

jueves, 3 marzo 2011

Creo que la palabra que añadía era especimen. O bicho. Raro era – soy – yo. La extrañeza de mi especie proviene por una inusual combinación de saberes que pueden ser sin lugar a dudas manifiestamente incompletos. Lo que resulta anómalo por estar fuera de lo recurrente, es la diversidad de habilidades y por tanto una originalidad no necesariamente entendida como algo brillante. Pero el caballero era elogioso. Era una descripción de singularidad, lo que suele ser visto como llamativo e interesante, pero no necesariamente útil. El tercer interlocutor, el advertido de la unicidad de servidor, hacía preguntas y ofertas que se asentaban en un modelo clásico de desarrollo de negocio. Lo que antes llamábamos con menos recato ventas. La comunicación de mi incapacidad para afrontar el reto buscado – emocionalmente, ante todo – era consagrar lo que en realidad se quiere decir con la rareza elogiosa: dispersión entretenida, pero no contratable. En gran parte, uno respira aliviado con esta autodescripción. Pero piensa que todo queda en el cristal del color con el que se mira: no se sabe si se es un chapuzas o se puede ascender a la noble descripción de bricoleur.

Meneado y apaleado

viernes, 18 febrero 2011

Mi amigo Pablo se sienta a darme un curso de por qué salir en la portada de Menéame es buenísimo incluso para mi santo blog. Pero, aún reflexionando desde la buena fe, creo que no ha comprendido nada: que sea bueno para él, no quiere decir que sea bueno para mi. Es cosa de saber qué quiere uno: que te vean los de Sálvame no es lo mismo a que te vean los de Redes, por irse al broadcast. Que te dé mucho pagerank y esas cositas están muy bien para quien vende anuncios en cada paginita. Que los periodistas miren su portada no es, precisamente, un consuelo: la agenda de los grandes medios no es mi agenda. (más…)