• No hay elementos.
  • No hay elementos.
  • "And it is a glorious thing To be a Pirate King!"

    25 junio 2010 por Gonzalo Martín

    «The pirates in all too many cases, are not alienated proles. Nor do they represent some confortingly distinct outsider. They are us.»

    Adrian Johns, Piracy. Recién arrojado en mis manitas por Amazon.
    [¿Era en Encuentros en la Tercera Fase donde la niña aquélla decía «ya están aquí» al sentirse las luces y el movimiento de los alienígenas que vendrían luego para darnos esperanza, Truffaut y Spielberg mediante?]

    Largo

    25 junio 2010 por Gonzalo Martín

    Las opiniones se centraban en dos: o te ponen bien o dicen que es largo. Largo como antisíntesis. Largo como seguramente aburrido. Largo como que no estoy dispuesto a invertir tanto tiempo. Largo no sería, pues, extenso. Todo lo que hago es largo. Perdón, extenso. Llevo una presentación de una hora que creo que dura hora y media con preguntas pero al llegar me dicen que mi actuación estelar está programada para dos horas, momento en el que entra el sudor frío, el temor atávico al público y su juicio al payaso. Y se te olvida que el público te hace la charla en cuanto le das entrada. Son casi las dos horas y no he terminado y yo sigo hablando y no sé cómo ha pasado el tiempo. Verborrea interminable no sabes si es equivalente a incontinencia verbal. Te preguntas si no es mejor escribirlo todo para poder callarte, aparcar la energía y dejar al vecino en paz. Al escribirlo siempre es largo. Perdón, extenso. Esta página nació como antídoto, para el entrenamiento virtuoso en lo opuesto: dejar notas breves, sugeridas, con los enlaces apuntados, puestos si se puede en una única palabra y no en frases obligando al lector a tener ojo de águila y terminar de entender allí  lo que no está aquí. Pero si me descuido se hace largo. 

    Días de vino y rosas

    24 junio 2010 por Gonzalo Martín

    Si nunca te toca nada desde que te tocaron unos patines con ruedas rojas en algún momento entre los ocho y los doce años, que digo yo que eran esos años, ahora me toca un librito electrónico. Ganado, presuntamente, en buena lid, pues te llaman crónica a una opinión y te la anexan a un concurso al que no te invitaste a sabiendas. Te llaman de un blog de cinéfilos, te preguntan cuatro cosas y te ponen bonito. Te citan en El País, oh, la, lá. Levantaste el teléfono y había un trabajo ahí, esperando. Nada de todo esto es demasiado importante, pero la vida tiene meses buenos y meses malos donde las acciones se encadenan unas veces en círculo vicioso y en otras virtuoso. Si no hay vino, que sea cerveza indiana.

    Naciones en disolución

    20 junio 2010 por Gonzalo Martín

    El buen David tiene en su recopilatorio de frases para afrontar el presente la siguiente: «si no queremos asumir los costes de la independencia, ¿por qué no inventamos otra cosa?». Los papeles se aprestan hoy a informarnos de que el deseo de independencia de los flamencos, que han votado masivamente a un partido que aspira a la independencia, no es, en realidad, un deseo real: sólo el 9% de los flamencos la querrían.

    ¡Estas cosas no se terminan de saber nunca porque nunca se preguntan de verdad: son juegos de papel y estadística. Las encuestas son hoy día una especie de complemento falso de la democracia que consiste en tomar individuos como gotas en el mar y, si lo que sale no me gusta, no se plantea la cuestión: decisión práctica, porque suele permitir vivir con las ventajas de la amenaza sin los costes de ejercerla. Decisión práctica, porque la demoscopia tiene también sus virtudes y se supone que aporta información que nos ahorra disgustos. Leer el resto del artículo »

    La vida puede seguir siendo maravillosa

    11 junio 2010 por Gonzalo Martín

    «A mis hijos les he explicado que allí es todo más feo porque no hay plata para construir cosas bonitas, pero que tienen primos»

    En el momento del regreso. De la crisis, a Ecuador.

    Y se siguen muriendo

    8 junio 2010 por Gonzalo Martín

    Hay revoluciones que no funcionan. Es tan viejo aquéllo de que no basta con las buenas intenciones…, pero se dotan de superioridad moral en ese estado mental que les hace sentir que están luchando constantemente contra todas las plagas y males humanos. Y resulta que luchar, luchar, se lucha más con la cabeza que con hazañas legales que le llenan a uno el alma de la satisfacción del deber cumplido. O de creer que se cambia el mundo.
    Ni cambio de leyes, ni cambio de ministros. La vida sigue igual. Y las muertas muriéndose.

    El lado más brillante de las cajas de bombones

    5 junio 2010 por Gonzalo Martín

    «No pidió subvenciones, no cogió un arma, no exigió una cuota feminazi.»

    María de las Godivaciones.

    Apuntes para la formación del perfecto objetor fiscal (XIX)

    4 junio 2010 por Gonzalo Martín

    La cuestión griega, me dice la memoria, no es cosa de ahora: para hacer los cálculos de entrada en el euro ya se decía que había contabilidad creativa. Ahora la creatividad ha alcanzado, nadie dice negarlo, el convencional nombre de fraude y mentira. Hoy nos saludan con que los húngaros también mintieron. Y hay quien asevera sin que nadie le desmienta o le tome en serio que, los nuestros, españolitos ellos, también tornaron al diego en vez del digo.
    Complejos asuntos para mortales como nosotros. Pero la sombra de la duda es demasiado ominosa como para la ignorarla. Cuando reclamo mi libertad para administrar mi pensión, cuando señalo el fraude legal de la confiscación de tus fondos para traicionarte en tu vejez, siempre soy interrumpido con el argumento simple y aparentemente demoledor de la quiebra de los fondos de inversión. Fondos que deben ser rescatados con dinero llamado de todos.
    Tengo perplejidad: el estado defrauda en sus cuentas, está se quiera o no en quiebra y, si no se declara, se impide por la reducción masiva de las prestaciones que te dieron con la palabra derecho adherida. Ni siquiera es la primera vez que lo veo en mi vida. Por no hablar de la arbitrariedad constante de su composición. Pero es solidario. Es indefensión, es abuso. Es tornar servidumbre por libertad. Desamparo en nombre de una protección que deriva en cautiverio a los partidos y su estructura de poder.

    El continuo de la barbarie

    30 mayo 2010 por Gonzalo Martín

    A Estados Unidos se le llama un país bárbaro. Lo comparo con España en el siglo XVI. Cortés era un bárbaro, pero transformó el mundo. Los americanos no son una cultura demasiado atractiva; sin embargo, su fuerza viene de esta convicción bárbara que tienen de que existe un enorme peligro y que podemos superarlo. En cambio, Europa es decadente. Piensa que no hay peligros: que todo está bien ahora. La civilización se da cuando creemos profundamente en algo, pero estamos abiertos a la posibilidad de estar equivocados.

    Y yo, que sigo soñando con Elvis.

    Elogio de la fontanería

    30 mayo 2010 por Gonzalo Martín

    Dícese de la ciencia que convierte la vida agreste en civilización.
    (Abrí el grifo y allí estaba el agua caliente)

    «Lo revolucionario es ser conservador»

    30 mayo 2010 por Gonzalo Martín

    Lo concluyó David de Ugarte a un auditorio en el que creo que se resquebrajaban miradas y estructuras neuronales. Las Guerras Posmodernas eran vistas como una forma más en el proceso de descomposición de los estados nacionales, por estado y por nación, que conducen a una tenida por inevitable terminación del sueño del estado como madre cuidadora y como padre de tu conciencia. Lo grité. Grité al orbe y salieron las reacciones iracundas a la osadía. ¿Qué esperar si estaban ausentes de contexto? ¿Qué esperar del anatema? ¿Qué esperar ante la revolucionaria idea de que la verdadera solidaridad empieza por uno mismo y nada más retador y liberador que volver a tomar el control de tu vida, tu alimento y tu vejez, y renunciar a la impotencia de ver cómo una institución incapaz toma decisiones por ti que sólo te corresponden a ti? 

    "La bajé porque era mía"

    29 mayo 2010 por Gonzalo Martín

    Grito colérico del que descarga una película pagada con sus impuestos.

    "Un crucero con vistas al mar"

    28 mayo 2010 por Gonzalo Martín

    Ignoraba que existieran cruceros sin ellas. La publicidad aclara después que está «todo incluido». Supongo que eso lo explica todo.

    Ilusos

    19 mayo 2010 por Gonzalo Martín

    «el país que nos prometieron sigue sin aparecer por ningún lado»
    Yoani. Y ellos tienen grandes promesas. Pero funciona igual con las promesas pequeñas. No imagines el país, imagina tu vida.

    Precipitaciones en una guindalera

    17 mayo 2010 por Gonzalo Martín

    Súbitamente, los sujetos obligados a efectuar su declaración de la renta han caído desde las alturas para comprender que las dádivas gubernamentales no son infinitas. En mi casa hubieran dicho que no se pinta el dinero. Las listas personales y colectivas del qué recortaría yo han puesto encima de la mesa un problema desacostumbrado en la psique del país trágico: la cuestión de votar es la cuestión de elegir en qué gastar y cuánto de tu dinero es lícito entregar para ello. El otro descubrimiento era tangible pero estaba sin formalizar: la cantidad ingente de privilegios, caprichos, sinsentidos, arbitrariedades, excesos, para qués y pero cómos que son capaces de crear las sucesivas generaciones de políticos que ocupan sillones en despachos que siempre tienen obras.
    El recortador que recorte, buen recortador será.

    Tenía olvidada una palabra

    13 mayo 2010 por Gonzalo Martín

    Ciberdisidencia. No en la actitud, en el vocabulario.

    Almas de cántaro

    12 mayo 2010 por Gonzalo Martín

    El periodismo o nunca fué o ya no es lo que era. Este tal M.V. Gómez (siempre me fascinan los nombres a golpe de iniciales, que te llamen por ejemplo Emeuve, a mi Geeme, aunque siempre suene mejor en inglés) encabeza su nota informativa con una frase que, siendo aparentemente un hecho, no deja de ser pura opinión:

    Los recortes de déficit público son una música que siempre suena bien en los bancos centrales. Amantes de la contención presupuestaria, cualquier paso que den los Gobiernos en pos del equilibrio fiscal recibe automáticamente su aplauso.

    Si el titular viene a decir que el Gobernador del Banco de España está contentito porque le reducen el déficit, a poco observador que se sea de los territorios que poblamos se concluirá que existe una mirada sospechosa en que alguien diga: «no gastes más de lo que tienes». La más o menos científica disciplina conocida como Economía tiene un ying y un yang que pocos en la calle suelen apreciar: está repleta de paradojas en contra de la lógica aparente, pero no deja de esconder una rotundidad aplastante en forma de sentido común: un ama de casa sabe perfectamente que el IPC es mentira.
    Concluyamos: Emeuve Gómez tiene la trascendencia vacía y hueca, resonante como una vasija de barro. ¿A que en su casa le parece bien que, cada mes, salga menos de lo que entra? Lo que vendría a demostrar que cuando el dinero no es tuyo – o parece que no es tuyo – el juicio se nubla. O que al trabajador intelectual le da – nos da – por construir castillos en el aire. De puro cajón, la realidad apabulla.

    Apuntes para la formación del perfecto objetor fiscal (XVIII)

    11 mayo 2010 por Gonzalo Martín

    Tantas veces las cosas se explican por sí mismas:

    Entre 2000 y 2008, la remuneración por cada trabajador del sector público se ha incrementado un 5,1% anual, frente al 3,2% del resto de países. Suma y sigue, porque el coste salarial por empleado del sector público excede en más de un 20% el coste por empleado en el sector privado

    Antídoto contra la euforia financiera. Y para la sombra económica.

    10 mayo 2010 por Gonzalo Martín

    Tomo las monedas que tengo en el bolsillo. Sobre la mesa, les doy la vuelta una por una: las que tienen un escudo alemán, las guardo en una huchita. Las que no lo tienen, serán el menudo para el pan de la semana.

    Escribiendo a los fantasmas

    10 mayo 2010 por Gonzalo Martín

    Miro mis estadísticas y el fin de semana ha sido terrible: un cero patatero ilustraba las visitas registradas a esta página oceánicamente ignorada. ¿Cómo era el argumento aquél sobre el secreto que decía que si querías esconder bien algo lo pusieras a la vista de todos? A la vista está, y en tantos meses sólo un habitual de las praderas electrónicas que recorro ha sido capaz de decir espontáneamente y vis a vis algo sobre este espacio quizá sólo imaginariamente recóndito. En su ternura, porque es un tipo tierno, parecía casi asustado por mi resistencia, más vociferante que otra cosa, al expolio impositivo. Nadie más, sólo paracaidistas de bits que han apagado alguna colilla aquí y allá. No hay rastros en la arena de este yermo. A solas con mis fantasmas, pues.
    (…y las líneas de texto una a una son las marcas de un rastrillo que vuelve y revuelve a alisar la arena una y otra vez dejando equilibrio a su paso)