• No hay elementos.
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  • Existencialismo. Revamped.

    12 febrero 2010 por Gonzalo Martín

    «Hay que leer libros. Se os pasará el paro más deprisa»

    El artista conocido como Berto. O su guionista. Anoche abrió un libro en directo.  My hero.

    ¿Para qué queríamos ancho de banda?

    11 febrero 2010 por Gonzalo Martín

    Esto ya estaba en los libros. Que hay quien puede llamar profecías. Pero seguro que nuestros políticos no leen mucha ciencia ficción o ciencia a secas: Nicolás Negroponte no ha estado, seguro, en sus mesillas. El ancho de banda lo queremos para crecer y desarrollarnos, ministra:
    «Imagínense estar en una clínica en una zona rural, viendo imágenes tridimensionales en streaming y discutiendo condiciones médicas no muy comunes con un especialista en Nueva York», decía ayer el blog de Google, escrito por los responsables del proyecto Minnie Ingersoll y James Kelly. «O descargar una película en alta definición, en toda su duración, en menos de cinco minutos. O colaborar con compañeros de clase de todo el mundo viendo un vídeo de una conferencia universitaria en tres dimensiones»

    Apuntes para la formación del perfecto objetor fiscal (XV)

    11 febrero 2010 por Gonzalo Martín

    Esta es la clase de lecturas que te confirmarán como un perfecto fascista (además de un perfecto objetor fiscal, que seguramente es lo mismo). No sólo por la fuente, sino por la osadía. Me ha permitido aprender otra de Orwell, que es casi como un profeta. Tanto hablar de Foucolt y el poder y lo que todo individuo con tres gramos de curiosidad necesita saber para entenderlo está en cuatro cositas del inglés nacido birmano: «en tiempos de engaño, decir la verdad es un acto revolucionario».
    Mare de déu, mentar a un chileno mataniños que puso las pensiones en manos de sus dueños y receptores no puede ser ni cívico, ni decente ni, por supuesto, solidario. Pero, al menos, rebosa sentido común, conocido como el menos común de los existentes y, digo yo, como poco pensable para los mortales.

    En mi ensayo del 2004 ¿Hundirá el euro la bomba de las pensiones? (Will the Pension time bomb sink the euro?), concluí que Europa terminaría enfrentando una encrucijada vital: abandonar la moneda común o abandonar el paradigma bismarckiano. Pues resulta que el ADN del sistema de reparto permite la manipulación política de las pensiones, lo que exacerbado por la caída de las tasas de fertilidad y el incremento en las expectativas de vida, conduce al déficit fiscal, la deuda creciente, la insolvencia de los Estados y el posible fracaso del proyecto de la eurozona.

    «La» manipulación política de las pensiones. No sólo en sus importes y beneficios electorales, sino en la realidad moral más evidente: la conversión de ciudadanos presuntamente libres en rehenes de limosna. Los amigos inteligentes que de vez en cuando me rodean se ponen científicos ante mis palabras y me saetean con sesudos análisis microeconómicos sobre resultados y riesgos de los sistemas. Empirismo y practicismo. No es desdeñable. Pero se me hace difícil olvidar el valor moral de la cuestión de fondo, la capacidad o la anulación de la capacidad para influir en tu destino con tus propios bienes, la recaudación forzosa del rendimiento de tu trabajo a cambio de inseguridad y discrecionalidad. Uno prefiere tener la misma inseguridad decidiendo por sí mismo.

    ¿Bochorno?

    8 febrero 2010 por Gonzalo Martín

    Relajadamente, como es su costumbre, el amigo José Miguel refiere las ya seguramente harto conocidas opiniones de cierto ministro español sobre la conspiración judeomasónica del momento: malvados especuladores escriben editoriales malintencionados y retiran el dinero de la nobilísima y solvente deuda del Reino de España. Otros menos relajados cuentan corriendo que en cierto blog de tan británico diario como el Financial Times las opiniones del ministro en cuestión se califican como simples.
    Mirado con detenimiento, es verdad que parece el cuento de caperucita. Mirado con detenimiento, uno aprecia que un respetable ministro no puede ser escaso de luces. Que más bien es consciente de lo que dice en lo que tiene de falsedad o recreación mental y lo que tiene de muy medido efecto propagandístico. Son cosas del poder. Y cosas de los humanos, no diré que maleducados o poco instruidos únicamente, la de buscar tres pies al gato y el gobierno oculto del mundo. No es mala estrategia para mantener la fortaleza de los afines. Es tan vieja como el mundo, pero especialmente visible desde que la propaganda es una ciencia.
    El señor ministro es un destacado hombre de izquierdas. Seguro que de sólidas convicciones. La pregunta es si un hombre de izquierdas puede deliberadamente recurrir a la propaganda, a eso que aprendimos con nazis y soviéticos que consiste en repetir mentiras hasta que son verdad sin rubor o sin tener problemas de conciencia, eso de lo que nos advertía Orwell (qué haríamos sin él cada vez que miramos al poder). Nos aclara Fernando Berlín que la propaganda es cosa de otros. Uno pensaba que los humanos compartían como mínimo una genética defectuosa que les lleva siempre a terribles elecciones morales con desenlaces poco afortunados en tantas ocasiones. Pero resulta que el mismo Berlín ya advierte que hay unos genes más defectuosos que otros:

    «No es lo mismo cuando se hace desde un partido de izquierdas que cuando se hace desde un partido de derechas y no lo digo desde el dogmatismo, lo digo desde la autoridad moral».

    No es una cita proveniente de este caso, sino de otro incidente. Qué más da. Porque resulta fácil concluir que de ahí a que el fin justifica los medios no queda nada. Blanco está salvando España, caramba. Como un Guardia Civil que cumpla su juramento, quien lo viera.  Con lo que llegamos al patriotismo y su categoría de refugio último de los canallas. De los scroundels, pondrían en el Financial Times que deben tener más fresco en la memoria a Samuel Johnson.

    Tirano Banderas

    8 febrero 2010 por Gonzalo Martín

    El aforismo que nos ilustra con crudeza sobre realidad y ficción, ese en el que la primera siempre desborda a la segunda, no hubiera podido mejorarse, claro está, ni por el mismísimo Valle-Inclán: exprópiese. Que le corten la cabeza. No me puedo resistir, la cita entera es una obra maestra para la literatura del futuro sea o no sea cierta la acuracidad del reportero escribiente:

    Cuando el alcalde de Caracas, Jorge Rodríguez, le indicó que estaba ocupada por varios negocios privados, Chávez exclamó sobre la marcha: «¡Exprópiese!». A continuación preguntó por otros dos o tres edificios más de la plaza, de tres o cuatro plantas, y al recibir la misma respuesta, repitió: «Exprópiese».

    «No es posible que estos edificios, con tanta historia, con tanto legado de nuestros próceres, estén ocupados por comerciantes. Esto es de todos los venezolanos, es un centro histórico que debemos rescatar», concluyó, sin precisar cuál será el proyecto que se va desarrollar.

    El día en que mi sobrina dejó los peluches

    8 febrero 2010 por Gonzalo Martín

    Era domingo y cruzaba la calle sonriendo en la distancia. No hay mayor conciencia del paso del tiempo – y de su impuesto: el hallazgo de que el tiempo, ya, se descuenta, no suma – que contemplar las caras de los niños trimestre a trimestre. Un día dejan de tener cara de niños y ese día era domingo en este particular caso, el de mis ojos admirados, enternecidos al comprobar lo que ya tus padres tuvieron que ver en su turno y que tu no querías creer. Como no querrá creerlo ella:  del rostro de la infanta que espera la presencia del adulto como envoltorio, como piel protectora, al brillo de quien toma conciencia de que el destino es suyo. Luminosa, mayor, parecida a un adulto, pero sólo tomando conciencia de que lo acaricia, es la primera vez que piensas que lo que cruza la calle es una mujer.
    Ese domingo ya estaba decidido que el perro de peluche que estaba sobre su colcha no tenía sentido en su vida y que, por un azar del destino, nada como un hermano de la madre para ubicarlo en vez de la cruel solución del cubo de basura. Porque traperos, ya no hay. Pero parientes que relatan episodios atormentados del cuidado de animales domésticos que no les pertenecen en período vacacional, son una excusa perfecta para la medio burla, para una despedida digna de la infancia. Y para que prolongue su vida. El peluche está ahora sentado en el sofá, me mira cada día al llegar a casa y yo supongo que está vivo, tan vivo como su antigua propietaria,  repleto de una vitalidad que te acuna cuando le mueves las patas y que sólo puede provenir del soplo vital que contemplaste el día en que en el inesperado pero perfecto silencio de aquél bebe se abrieron unos ojos achinados y diminutos, dos segundos que son tu memoria, una memoria que nunca sabré si podrá llegar a comprender. Porque, lo triste y lo bonito, es que no tiene que hacerlo. Ya es su tiempo, emociona y sobrecoge pensar qué hará con él.

    Impotencia

    5 febrero 2010 por Gonzalo Martín

    Como siempre, la vida con sus intereses en el trabajo y el descanso, el deseo y la pasión, las ideas y la ciencia, la música y la poesía, transcurre más allá de cualquier disposición estatal.
    E inmediatamente uno piensa en los combates contra el paro, la lucha sin freno contra la violencia doméstica, las órdenes para rotular o no rotular los colmados en idiomas diversos, la sostenibilidad, el afán de los ciudadanos por proveerse de ¿cultura? sin pasar por caja y en forma de bits viajeros, la consigna de no fumar ni aunque le tiemblen las manos. Qué decir de calcular el IVA con honesta corrección. Leon Tolstoi. Que no sé si contemplaba trivialidades como estas.

    Antídotos intelectuales contra la mierda de toro (II)

    4 febrero 2010 por Gonzalo Martín

    «En fin, utopías, sueños, ideales, lugares que no existen».

    Apuntes para la formación del perfecto objetor fiscal (XIV)

    1 febrero 2010 por Gonzalo Martín

    La Ocde «aconseja a España adecuar las pensiones a la esperanza de vida», «también recomienda que se haga de toda la vida laboral, y no de los últimos quince años». Son parte de un titular y un sumario francamente exentos de línea editorial. Lo que la OCDE está aconsejando es, dicho de verdad, bajen ustedes las pensiones. Para una vez que la prensa es precisa en la determinación de hechos y declaraciones nos hemos perdido lo mejor. Mientras nos las bajan, seguimos sin tener la posibilidad de evadirnos de esta versión moderna del tocomocho: te dan una estampita – nómina – a cambio de tu dinero, y siempre te devuelven menos.

    Delfos

    30 enero 2010 por Gonzalo Martín

    La ministra debe estar desolada. Su imagen de cuerpo frágil invita a pensar en la imagen que inspiran unas pocas palabras cuando son pensadas por un no hablante de francés: je suis désolé. La princesa está triste, qué tendrá la princesa: «La crisis ha sido mucho más grave de lo que previmos». Ha sido, como si ya no fuera. Segura ella, dice confiar -acto de fe – en que este mismo año habrá creación de empleo. Espero que no pida que lo tomemos en serio por la capacidad de predecir que se ha demostrado.

    Retos más o menos banales que irrumpen en tu vida

    17 enero 2010 por Gonzalo Martín

    Aprender y recitar en voz alta la arenga del día de San Crispín tal cual la pronuncia e interpreta Kenneth Branagh en su Enrique V. La culpa la tiene David de Ugarte por recordármelo… and if to live, The fewer men, the greater share of honour.

    Antídotos intelectuales contra la mierda de toro

    16 enero 2010 por Gonzalo Martín

    El reportero anda inquieto durante todo su escrito por darle la vuelta a la obviedad, por encontrar todos los inconvenientes, reales por qué no, para sacar adelante el sentido común. Entrevista psicólogos, sociólogos, profesores y atalayas de marfil para desbrozar cada inquietud que conduce a la irremediable zozobra ante el hecho inevitable de que la vida entraña riesgo y valoraciones subjetivas.

    Asombróse la prensa española de que en 2010 resulte novedad (¿y si va y lo es?) que las empresas – así, como si fueran todas a una y un único personaje – tengan en consideración el compromiso y el interés por remar en la misma dirección que propone su propiedad a la hora decidir a quien mantiene en su plantilla y a quien no. Es Carmen Mur, una señora que es puro seny y de presencia serenísima, la que con las palabras más simples y breves es capaz de terminar con tanto bullshit, tanta palabrería y excusa/fuga de las verdades del barquero: «Una compañía tiene sus estrategias para llevar a buen puerto su proyecto. Y tiene derecho a elegir las personas que estén en el barco».

    ¿Algo que pueda contradecir ese principio de partida, diga lo que diga la legislación vigente? Tiene el respetable, asiduamente, la costumbre de recurrir frente a la obviedad a la mayor excusa que la infancia ha habilitado en el catálogo de superhéroes contra la adversidad: el profe me tiene manía. Antecedente inmediato de «me explotan».

    HAL9000 yace en su tumba

    6 enero 2010 por Gonzalo Martín

    Tuve que repetirle a la señorita sus palabras ante mi duda en la escucha: ¿Hal, como en HAL9000? Añadí el de 2001, añadí mucho más, una odisea del espacio, anticipando ya la incertidumbre de si la interlocutora identificaba a qué Hal me refería. Hal era hal porque el banco tiene un producto que llama Hal Cash. Ni me pregunten, es largo de contar. No, la señorita amabilísima y llena de sonrisas (las sonrisas se oyen) no había visto 2001 y tuvo que sonreír más cuando le hablé de lo que suponía eso para mi en términos de acumulación de años con respecto a quienes en el presente tienen que ocupar los puestos de asistencia telefónica.

    Hubo un tiempo en el que prácticamente cualquiera sabía quién era HAL9000. El debate se centraba en cómo el que se había aburrido viendo a Kubrick ocultaba su inmediata reducción de prestigio intelectual de una forma digna, y quienes una y otra vez interpretaban al monolito. Entre los segundos se encontraban los que sabíamos que HAL, ese cuasi ser de supercomputación que se rebela contra sus amos y se convierte en lo que Asimov en sus leyes de la robótica no permitía, era el traslado de las siglas de IBM – International Business Machines, otra que no sabe nadie – a sus antecesores en el abecedario. Un divertimento, diría que grandioso, de ¿Kubrick? ¿Arthur C. Clarke?. Resulta que gracias a la Wikipedia, ignoro si la Enciclopedia Británica lo ratifica, esta versión es más falsa que Judas. Pero qué bien lo pasamos.

    Pero el tiempo no sólo borra del imaginario de trascendencia occidental el icono de HAL, borra su significado. En la era anterior a la computación casera, ubicua y universal, el poder de las máquinas controlando nuestras vidas, más los ordenadores, era un miedo típico e interesante de la época. En realidad, no sucedía nada parecido, pero el miedo es libre. ¿O sí sucedía? Las máquinas podían rebelarse y mandar missiles a la URSS, ese otro cadáver. A nadie se le ha ocurrido todavía inventar un FNNFK impronunciable remedo de Google trazando nuestras comunicaciones, perfilando nuestras vidas y controlando nuestras compras, actos, seguridad, bla, bla. Echelon da el mismo miedo, pero es un secreto. Matrix no tiene la fuerza emocional de 2001. No hay Asimovs de las redes, Bruce Sterling es para fans recónditos.

    Quizá debieran ser los lectores los que continuaran este artículo. ¿Hay alguien ahí?

    Izquierda darwinista

    3 enero 2010 por Gonzalo Martín

    «Permítaseme entretejer algunas líneas de pensamiento. ¿Qué distingue a una izquierda darwinista de las versiones anteriores de la izquierda? En primer lugar, la izquierda darwinista no negaría la existencia de una naturaleza humana, ni insistiría en que la naturaleza humana es intrínsecamente buena, ni infinitamente maleable. En segundo lugar, esta izquierda no pretendería poner fin a todo conflicto y toda lucha entre los seres humanos. En tercer lugar, no supondría que todas las desigualdades se deben a la discriminación, al prejuicio, a la opresión o al condicionamiento social.»

    Visto lo cual… ¿no resultaría que entonces la izquierda no sería izquierda y se parecería a lo que se suele llamar liberales, liberales al menos del tipo Sala i Marti, el de la izquierda te mete mano en la cartera y la derecha en la bragueta? Como poco, te llamarán derechista. Debe ser apócrifo, pero suena bien: un relato según el cuál preguntados los dirigentes de la perestroika qué había fallado en el socialismo al menos uno de ellos concluyó que no estaba hecho para seres humanos. Es que uno piensa que cuando los socialismos se quieren renovar terminan contando cosas más bien liberal/libertarias porque tienen miedo de parecerse a los conservadores, sobre todo los conservadores religiosos. Total, socialismo es cristianismo secularizado o lo parece. Total, democracia cristiana es reparto de dinero con fe en el más allá.

    No se estresen. Sigan viviendo. Total, los nombres izquierda y derecha suenan algo decrépitos en el siglo XXI, no así la querencia a creer que mi paraíso coincide con el paraíso del vecino.

    Los muertos que vos matais…

    2 enero 2010 por Gonzalo Martín

    Dice – decía – Douglas Coupland que if life has taught me one thing it’s that the moment something has been declared dead, it emerges from the grave like at the end of «Carrie», only more powerful and bigger than ever.

    Estos son razonamientos seguramente de interés para los señores Cortés y El Qudsi, que viven concernidos y desmoralizados por la muerte de los blogs sin saber que el hombre de Microserfs aventura la resurrección y no es un cualquiera.

    (lo tengo que poner en pequeñito: está leido en una revista de papel sin enlace conocido – Intelligent Life – y, encima, es atrasado: invierno del 2008. Excusa: el Mac cumplía 25 tacos)

    Apuntes para la formación del perfecto objetor fiscal (XIII)

    30 diciembre 2009 por Gonzalo Martín

    …formaban parte de una cesta de Navidad entregada a los periodistas que cubren la información del Gobierno. Los comentarios han sido muy favorables al cambio realizado por De la Vega.

    Es decir, ningún periodista, reportero o tribulete ha planteado ante la recepción del obsequio, entrañable gesto en entrañable fecha, la más mínima objeción a ser honrados por un gobierno que deben supuestamente vigilar como fascinantes miembros del cuarto poder que son. Ni siquiera se han preguntado que, cuando es a la inversa, los regalos recibidos por los políticos en función de su cargo, la dinamita en forma de tinta se prende sin respiro. Pero tampoco que lo espléndido del buen gusto de la presidencia y vicepresidencia del gobierno se hace con un dinero que no es de ellos, mientras discutimos los pobres euros de un pensionista o un parado. Qué demagógico es usted, me dirán. Demagógico, digo yo, es que los mismos señores que deciden tu ración de pensión puedan demostrar generosidad y afecto con los que les han de criticar (sic) con un dinero que no es suyo:

    Pero también la vicepresidenta ha incluido una serie de alimentos artesanales de alta calidad, como mantecados de Valladolid, castañas ecológicas cocidas de Lugo, un vino de Jumilla, miel de la sierra de Teruel, una mermelada de frutas de La Rioja y un turrón de almendra de Valencia…

    Y, a mí, que lo pago, ¿por qué no me dan? Obviaré la cuestión de que un gobierno que hace gala y santo y seña de la laicidad regale por navidad.

    "En EE UU hay más bibliotecas que McDonald’s"

    29 diciembre 2009 por Gonzalo Martín

    Vaya chasco, ¿no?.

    (va a resultar que los Estados Unidos no eran lo que se pensaba, fíjense: «dos tercios de los adultos de EE.UU. tienen carné de biblioteca. Entonces sí entramos en el meollo de la cuestión: «Los norteamericanos tienen mucha tradición de coger libros en préstamo. Consideran que deben usar las bibliotecas que pagan con sus impuestos». Oh, ciudadanos responsables. Y eso que compran pistolas)

    (al redactor le preocupaba si leían más, pero la honestidad de la señora le dejó tranquilo: «seguramente no más que en otras partes». Ya puede sentirse cómodo con su barbarie)

    Complejidad igualatoria

    26 diciembre 2009 por Gonzalo Martín

    «Desde que nacen, ellos se preparan para luchar y ellas para criar»

    Para seguir defraudando la aspiración a conseguir el paraíso, dicen que resulta obvio dejar que las niñas jueguen con muñecas. Y los niños con camiones. Alguien me decía que la naturaleza es algo fascista, pero va a resultar que la liberación puede provenir de aceptar la naturaleza como es siempre que te permitan encontrar tu solución para enfrentarte con ella. El crimen, no obstante, no vale: por qué todo es tan complicado.

    El derrumbamiento continuado de la vida analógica

    26 diciembre 2009 por Gonzalo Martín

    Todo envejece a más velocidad de la que se puede tener conciencia. Me acabo de quedar pasmado al darme cuenta de que los títulos de crédito de las películas no son enlaces.

    Apuntes para la formación del perfecto objetor fiscal (XII)

    25 diciembre 2009 por Gonzalo Martín

    Lectura en el Diario Vasco. Al habla Josu Jon Imaz, presidente de Petronor, capitoste jubilado del nacionalismo local. Repleto de sentido común. Uno piensa que siempre que le ha oído. Dice: «¿quien va a invertir en una central miles de millones si a los tres años te cambian la normativa?». Quieren invertir en plantas nucleares, pero daría lo mismo con cualquier otra cosa que requiera la norma dictada por un gobierno.

    Los particulares no tenemos miles de millones. Al menos, los particulares de andar por casa. Pero, en proporción, hacemos lo mismo todos los años de nuestra vida laboral. Sin posibilidad de elegir, uno es afiliado obligatoriamente a la Seguridad Social con el primer duro que ingresa. Sin posibilidad de elegir, el Gobierno dice hacerse cargo de determinar cuotas y retornos. Cuando ingresas, el relato legal te hará saber el número de años y cantidades que se han debido aportar para tener unos ingresos en el retiro generalmente más magros de lo que uno espera. Lo cierto es que, a medida que cotizas, las reglas para obtenerlo se modifican varias veces. Los argumentos, una supuesta solidaridad, suelen ser sonrojantes; pero son irrelevantes ahora. La cuestión es si te dieran a elegir si aceptarías que las reglas se cambiaran sobre la marcha: la parte más difícil de tu vida depende de ello.

    La palabra, no conozco otra mejor, es fraude. Sí, me atrevo a repetirla: fraude.